La carga de unos 25 kilos de peso había sido ubicada en un bus de servicio público que se desplazaba por la carretera entre Ábrego y Sardinata, en Norte de Santander.
El ataque se perpetró a tan solo tres cuadras de las estaciones de Policía y Ejército Nacional que fueron blanco de ráfagas de fusil y lanzamiento de artefactos explosivos.