Las tropas israelíes también lanzaron un ataque en el este del Líbano contra un bastión de Hezbolá, un movimiento islamista aliado de Hamás, que dejó al menos un muerto.
El dirigente brasileño declaró la víspera que el conflicto entre Israel y el movimiento islamista Hamás en Gaza no era "una guerra, sino un genocidio".
"Mi opinión es que la respuesta en Gaza, en la Franja de Gaza, ha sido excesiva", declaró el presidente estadounidense, Joe Biden, en una inusual crítica a Israel, aliado cercano de Washington.
Fueron cien días de calvario y ansiedad para los rehenes y sus familias", declaró Philippe Lazzarini, jefe de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa).
Pese a los temores de una conflagración en la región, donde Hamás cuenta con numerosos aliados en Líbano, Siria, Irak o Yemen, Blinken descartó una propagación de la guerra.
También abogó por un incremento de la ayuda humanitaria para el exiguo territorio palestino, de casi 2,4 millones de habitantes, sometido a un férreo asedio israelí.