Los bombardeos nocturnos en la ciudad, donde se hacinan 1,2 millones de personas según la ONU, dejaron al menos 27 muertos, según dos hospitales de la localidad.
Los bombardeos israelíes y los combates han obligado a muchos niños de la Franja de Gaza a abandonar sus hogares y algunos han perdido a sus seres queridos.
La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) afirmó el domingo que Israel le prohibió entregar ayuda en el norte de Gaza, donde el riesgo de una hambruna es mayor.
El ejército israelí afirmó que abatió y detuvo a milicianos de Hamás durante una operación en el mayor hospital de Gaza y en sus alrededores, lo que obligó a cientos de civiles palestinos a huir de los bombardeos.
Toda esta ayuda es revisada por las autoridades israelíes, que controlan escrupulosamente todo lo que entra al territorio desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamás.