Mariúpol está prácticamente bajo control del ejército ruso. Solo el gran complejo industrial Azovstal, donde permanecen atrincherados los últimos combatientes ucranianos.
"Mis pensamientos están con Mariúpol, ciudad de María, bombardeada y destruida de una forma bárbara", declaró el papa durante el rezo del Angelus en la Plaza San Pedro del Vaticano.