Los horrores de “la guerra de ayer” traen de nuevo, a la memoria colectiva, los rostros, quizás los nombres, de aquellos colombianos generalmente olvidados.
Hay una leyenda en el fútbol que sostiene que cada vez que un jugador histórico parte a la eternidad, el equipo del cual es insignia, consigue un triunfo notorio. Eso podría pasarle a Atlético Bucaramanga.