Con esta entrega, fueron más de 218 fincas declaradas como limpias de minas, artefactos explosivos y municiones sin explotar, muchas de ellas son ahora destinos turísticos de la región.
“Hemos destruido más de 105 artefactos explosivos que estaban latentes para afectar a la población, al ciudadano, al campesino y a los niños, que son la semilla del futuro de Colombia”.
Plantar la tierra y recorrer los caminos rurales de Colombia sin miedo a pisar una mina antipersonal, es una hazaña en la que Colombia trabaja conjuntamente.