su presencia como paso rítmico no estaría solo en el torbellino, el baile más autóctono del folclor de Santander, sino posiblemente en el bambuco y el pasillo.
Invías afirmó que el gobierno anterior fue el encargado de contratar la obra a través del Fondo Adaptación y ejecutado por la firma española Sacyr S. A.
El animal de más de dos metros de largo tenía signos de violencia en la trompa, lo que enciende las alarmas de las organizaciones que defienden esta especie.