A 34 días del Mundial 2026: Paolo Rossi, del abismo de las apuestas a la cima del mundo en España 82
En 1980, la brillante carrera de Paolo Rossi se vio truncada por el escándalo conocido como el ‘Totonero’, una trama de apuestas clandestinas que sacudió los cimientos del fútbol italiano. Rossi, que jugaba para el Perugia, fue acusado de estar involucrado en el amaño de un partido contra el Avellino, lo que le costó una sanción inicial de tres años, posteriormente reducida a dos, sin poder jugar. A pesar de que el delantero siempre defendió su inocencia, el castigo lo alejó de las canchas en su mejor momento físico y futbolístico, dejando su futuro en la Azzurra en entredicho.
Bearzot respaldó a Rossi en Italia
Durante los dos años de inhabilitación, Rossi vivió un periodo de oscuridad y aislamiento, viendo cómo la prensa y gran parte de la afición le daban la espalda. Sin embargo, la Juventus confió en él y, poco antes de cumplir su sanción, fue llamado por el seleccionador Enzo Bearzot para el Mundial de España 1982. Esta convocatoria fue duramente criticada por los medios italianos, quienes argumentaban que Rossi estaba “fuera de forma” y no merecía un puesto en el equipo tras tanto tiempo de inactividad.
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El inicio del mundial para Rossi y la selección italiana fue desastroso, con tres empates en la primera fase y un Rossi invisible que no lograba marcar goles. La presión era asfixiante, pero Bearzot mantuvo su fe ciega en él, y en la segunda ronda, la historia cambió radicalmente contra Brasil. En uno de los partidos más recordados de la historia, Rossi convirtió tres goles para eliminar a la favorita Brasil y transformar su imagen de “villano” a héroe nacional, silenciando todas las críticas.
Los tres goles a Brasil lo volvieron ídolo
Desde aquel inolvidable juego contra Brasil, ‘Pablito’ no paró de anotar: hizo dos goles en la semifinal frente a Polonia y uno más en la final ante Alemania, llevando a Italia a conquistar su tercera Copa del Mundo.
Al finalizar el torneo, Paolo Rossi se coronó como máximo goleador del campeonato, ganó la Bota de Oro y fue elegido como el mejor jugador del Mundial de 1982. Ese mismo año también recibió el prestigioso Balón de Oro, firmando uno de los regresos más impactantes en la historia del deporte, pasando del escándalo y la suspensión a la gloria absoluta en apenas dos meses.