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Descubren dos nuevas especies de ranas en el Parque Natural Chingaza

Se encontraron especies únicas de las que no se tenían registro en el país.

Por: Nazlhy Viviana López.

Durante 10 días, gracias a la realización de la Expedición Biológica Chingaza, llevada a cabo en el Parque Nacional Natural Chingaza, un grupo de expertos hallaron dos nuevas especies de ranas para la ciencia del género Pristimantis que se encuentran en proceso de descripción. Asimismo, el grupo de expertos lograron identificar otras especies de flora, aves y mamíferos.

La Expedición Biológica Chingaza se llevó a cabo con el objetivo de recolectar información biológica acerca del estado actual de los ecosistemas que se encuentran en el territorio. A lo largo de estos días, mediante muestreo los expertos buscaban determinar cuáles especies habitan los alrededores del parque y cómo está distribuida su biodiversidad.

“La zona que se encuentra al norte, en la parte más angosta del parque, es de gran interés para nosotros. Anteriormente no había mucha presencia por ser una zona de conflicto, debido a la presencia de frente de Henry Castellanos, alias ‘Romaña’. Por lo tanto, no teníamos información de cuales especies ocupaban el territorio”, explica Juan Camilo Bonilla González, biólogo, líder de la línea de Investigación y monitoreo del PNN Chingaza.

La expedición Biológica fue desarrollada por guardaparques del Parque Nacional Natural Chingaz, que estuvieron acompañados de un equipo de expertos de la Universidad Nacional de Colombia y de Wildlife Conservation Society, WCS. Asimismo, se contó con el acompañamiento de la comunidad local de la vereda Tendidos de río Negro, en jurisdicción de los municipios de Gachalá y Junín del departamento de Cundinamarca.

Respecto a los hallazgos, se encontraron varias especies amenazadas de plantas, dos especies de palmas de cera y una de pino colombiano. Además de especies migratorias boreales que vienen en esta época desde la parte norte donde hay invierno, para buscar refugio.

Por medio de la expedición, los investigadores detectaron la presencia de dos nuevas especies de ranas para la ciencia del género Pristimantis, que se encuentran en proceso de descripción. Se trata de la rana de lluvia Pristimantis dorado y la salamandra de Chingaza, Bolitoglossa adspersa, especies únicas de las cuales no se tenía registro previo en la zona.

Ranas del género Pristimantis. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia.

“En ranas no solamente encontramos especies endémicas de la Cordillera Oriental y de la zona de influencia del parque, sino que también se destaca el descubrimiento de dos especies nuevas. Se tiene el género de estas, pero se desconoce la especie, mientras que el nombre se demora un poco porque es un proceso en el que se tiene que hacer una revisión, comparación con otras especies, elaborarse un artículo, publicarlo, etc., para que sea válido”, describe Bonilla.

Salamandra de Chingaza, Bolitoglossa adspersa. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia.

También se confirmó la fuerte presencia de grupos significativos de Phyrrura Calliptera o periquito aliamarillo, una especie de ave de la familia Psittacidae, endémica de la Cordillera Oriental en los Andes de Colombia. Esta especie se caracteriza por su plumaje verde, su garganta, corona y pecho marrón oscuro y su cola granate, y por ser una especie de valor, objeto de conservación y de gran importancia para el área protegida.

Phyrrura calliptera o periquito amarillo. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Estos hallazgos permiten distinguir en qué estado de conservación está la zona, que especies se encuentran. En cuál categoría de amenaza, que tan únicas son y si son endémicas. Lo que quiere decir que su distribución se restringe a un espacio particular.

“Del mismo modo en que existen especies endémicas de la Cordillera Oriental, encontramos dos especies que hasta el momento hallamos solamente en el municipio Gachalá, en Cundinamarca, si llegan a desaparecer no hay como reemplazarlas, no hay nada parecido en otro lugar”, expone Bonilla.

Asimismo, el grupo de expertos encontraron especies amenazadas como el tigrillo oncilla, el venado soche. Además, empleando unas cámaras trampa lograron visualizar una especie que no está amenazada, pero de gran importancia ecosistémica, se trata del puma concolor. Este último es un animal de gran porte que necesita amplias áreas para mantener su especie, además, demanda medidas especiales de manejo debido a los conflictos que ha tenido con las comunidades asentadas en el territorio.

Puma concolor. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia.

“A partir de eso, el parque debe generar estrategias de conservación con los actores locales del territorio. Desde la comunidad local hasta la corporación, para asegurar su preservación, a pesar que están por fuera el parque y parte de ellas no está bajo ninguna figura de protección”, aclara Bonilla.

Adicionalmente, según explica Bonilla, esta zona recarga a una cuenca que alimenta el embalse del Guavio. Mantener estas zonas bien conservadas, con buena cobertura vegetal, hará que se produzca más agua y por lo tanto que el embalse funcione mejor, sin ese tipo de vegetación se presentarían muchos derrumbes afectando al embalse en procesos de sedimentación.

Los anfibios tienen una alta diversidad en los Andes, específicamente, el género Pristimantis es de los más diversos que hay en el mundo. En el caso de las ranas encontradas en el transcurso de la investigación, se corroboró con la colección del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional y el experto de la WCS que no existía nada parecido.

“Es importante intentar gestionar investigaciones en las zonas de difícil acceso para complementar los conocimientos frente a la biodiversidad a lo largo del territorio. Principalmente para generar información que ayude a la toma de decisiones para conservar el área y la zona de amortiguación que está alrededor del parque”, aclara Bonilla.

Las sabanas son importantes tanto para el Parque Nacional Natural Chingaza como para todo el territorio, por esto el grupo que conformaba la expedición se acercó a la comunidad local para comentarles cuáles eran las intenciones, destacando que se realizó con las personas que conforman el territorio para que estén al tanto del proceso y conozcan la biodiversidad que los rodea.

“La comunidad nos acompañó en campo y al culminar la expedición compartimos con ellos los resultados preliminares. Después hicimos un foro con la Alcaldía de Gachalá para comentar los resultados de los cuatro grupos biológicos que analizamos (flora, aves, anfibios y reptiles conocidos como herpetos y mamíferos), pues hace parte de ellos y de su identidad cultural”, concluye Bonilla.

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