Día Mundial de la Justicia Social: compromiso con el salario digno y los derechos de la clase trabajadora
Este año, el Día Mundial de la Justicia Social se conmemora bajo el lema “Compromiso renovado con el desarrollo social y la justicia social”, en un contexto internacional que exige acciones concretas para reducir desigualdades y garantizar derechos. La fecha cobra especial relevancia tras la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social y la adopción de la Declaración Política de Doha, escenarios que reafirmaron la necesidad de acelerar la erradicación de la pobreza, promover el empleo pleno y productivo, asegurar trabajo decente para todas y todos, y fortalecer la inclusión social como pilares del desarrollo sostenible.
Estos compromisos internacionales retoman la Declaración de Copenhague sobre Desarrollo Social y la Agenda 2030, insistiendo en que la justicia social no puede entenderse sin políticas que integren las dimensiones económica, social y ambiental. Aunque se han registrado avances en reducción de pobreza, acceso a educación y ampliación de la protección social, persisten desigualdades estructurales, precarización laboral, brechas de género y una creciente desconfianza en las instituciones.
Justicia social y salario mínimo: una lucha vigente
En Colombia, esta conmemoración dialoga directamente con las movilizaciones recientes en defensa del salario mínimo vital y móvil. Para amplios sectores sociales, la justicia social solo es posible cuando las y los trabajadores cuentan con condiciones laborales dignas, estabilidad y garantías reales para el ejercicio de sus derechos.
La exigencia de un salario mínimo que responda al costo de vida no es solo una discusión económica, sino una apuesta por la dignidad humana. Un ingreso justo impacta directamente la calidad de vida de miles de familias, fortalece el consumo interno y contribuye a reducir brechas sociales históricas.
En este marco, el respaldo al decreto del Gobierno nacional, encabezado por el presidente Gustavo Petro, es presentado como una muestra de compromiso con el desarrollo social y la justicia distributiva. La apuesta por fortalecer los ingresos de la clase trabajadora se conecta con los principios reiterados en los escenarios internacionales: erradicar la pobreza, garantizar trabajo decente y promover inclusión social.
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Un llamado a renovar el compromiso
El Día Mundial de la Justicia Social no es solo una fecha simbólica. Es un llamado a situar la equidad y la solidaridad en el centro de las decisiones públicas. Implica fortalecer la coherencia entre política económica y derechos sociales, reforzar la cooperación y reconocer que el crecimiento sin redistribución no construye sociedades justas.
En Colombia, el debate sobre el salario mínimo y las condiciones laborales refleja esa tensión entre modelos de desarrollo. La justicia social se materializa cuando el trabajo es valorado, protegido y remunerado de manera justa; cuando las políticas públicas priorizan a quienes sostienen la economía con su esfuerzo diario.