El gobierno colombiano concretó la extradición de Andrés Felipe Marín Silva, conocido como 'Pipe Tuluá', líder de la organización criminal La Inmaculada. El narcotraficante fue entregado a las autoridades estadounidenses, que lo reclaman por cargos relacionados con el tráfico de grandes cantidades de estupefacientes.
La extradición se materializó después de que el presidente Gustavo Petro emitiera una instrucción pública a través de su cuenta en X, donde ordenó al entonces ministro de Justicia interino, Andrés Idárraga, proceder con el traslado del capo.
En su mensaje, el mandatario sostuvo la decisión alegando que Marín Silva habría intentado "comprar funcionarios públicos con dineros públicos" para frustrar su extradición. "La paz no es una mercancía, la paz es un derecho", afirmó Petro, aunque no presentó evidencias que respaldaran sus señalamientos.
La justicia norteamericana acusa a 'Pipe Tuluá' de dirigir operaciones de narcotráfico de gran escala y de ser responsable del envío de vastas cantidades de cocaína hacia territorio estadounidense. Su captura y posterior extradición representan un golpe significativo contra el crimen organizado en Colombia.
Señor ministro de justicia. Andrés Idárraga, tiene usted la orden del presidente de la República de Colombia de extraditar al señor alias "Pipe Tulúa", señor Andrés Marín Silva
Lo hago por intentar comprar funcionarios públicos con dineros públicos para quedarse. La paz no es…— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 1, 2026