La situación sorprendió a los habitantes del Caney al ver el felino sin vida. Se esperan los resultados de la necropsia para esclarecer las causas de su muerte.
En un ambiente cultural, artístico y deportivo, la pedagogía fue el aliciente para difundir uno de los mensajes clave del encuentro: ¡Podemos reconciliarnos con el Jaguar!
Nombrada "Regalo de Dios" (Itzae, en maya), el ejemplar de puma albino nació en un parto con otras dos cachorras, Itzel e Itziar, que tienen el pelaje habitual, café claro.