Con 52 votos, el Senado de EE. UU. busca limitar el uso de la fuerza militar en Venezuela
En una decisión que reconfigura el debate sobre la política exterior de Estados Unidos, el Senado aprobó una resolución que busca impedir nuevas acciones militares contra Venezuela sin autorización previa del Congreso. La iniciativa fue respaldada por 52 senadores, frente a 47 votos en contra, lo que representó un revés político para el presidente Donald Trump.
La votación se produjo tras recientes agresiones militares en Caracas, consideradas por varios legisladores como una violación al equilibrio de poderes establecido en la Constitución estadounidense.
Aunque la propuesta fue promovida por el Partido Demócrata, un grupo de senadores republicanos rompió la disciplina partidista y apoyó la resolución. Entre ellos se encuentran Rand Paul, Lisa Murkowski, Susan Collins, Todd Young y Josh Hawley, lo que evidenció un malestar transversal frente al uso unilateral de la fuerza militar.
El respaldo cruzado convirtió la votación en una advertencia directa a la Casa Blanca sobre los límites del poder presidencial en asuntos de guerra.
El texto, copatrocinado por Rand Paul, insta al presidente a cesar cualquier hostilidad contra Venezuela que no cuente con aval legislativo y reafirma el papel constitucional del Congreso en la autorización de conflictos armados.
Si bien la resolución no tiene efectos legales inmediatos, su aprobación constituye un mensaje político contundente. Para convertirse en ley, deberá superar el trámite en la Cámara de Representantes y ser sancionada por el propio Trump, un escenario que hoy luce improbable.
Lea también: Presidente Petro revela nuevos detalles de diálogo con Trump sobre narcotráfico y cooperación bilateral
¿Qué reacciones generó en el Capitolio?
Tras la votación, el senador demócrata Andy Kim afirmó que el Senado expresó una “profunda preocupación” por las decisiones militares del presidente frente a Venezuela. A su juicio, la ciudadanía estadounidense no respalda una política de intervención y exige mayor control democrático.
Desde el ala republicana, en contraste, figuras como Mike Johnson, presidente de la Cámara, defendieron la facultad del mandatario para ordenar la operación sin autorización del Congreso, aunque reconocieron que no existe unanimidad dentro del partido.
Mientras en Washington se debate el alcance del poder presidencial, desde Venezuela se reiteró que su soberanía nacional y su política interna no están sujetas a decisiones de gobiernos o parlamentos extranjeros.
Al mismo tiempo, algunos congresistas estadounidenses manifestaron inquietud por los posibles próximos escenarios de despliegue militar de la administración Trump, entre los que se han mencionado Cuba, Colombia y Groenlandia.
En el caso colombiano, analistas consideran que una escalada podría diluirse si avanza la vía diplomática abierta recientemente entre el presidente Petro y Donald Trump, tras una llamada que marcó el inicio de un canal de diálogo entre ambos gobiernos.