Presidente Petro ordena investigar represas por liberación de agua tras inundaciones en varias regiones de Colombia
El presidente Gustavo Petro anunció la apertura de una investigación oficial sobre el manejo de las represas en Colombia, tras asegurar que la liberación de grandes volúmenes de agua habría incidido en las recientes inundaciones en Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar, en medio de los efectos de la crisis climática.
A través de un pronunciamiento en su cuenta de X, el jefe de Estado señaló que los embalses se encontraban en niveles máximos, mientras el país enfrentaba decisiones energéticas que, según afirmó, privilegiaron el uso de energía térmica basada en gas, pese a la disponibilidad de recursos hídricos.
El mandatario atribuyó parte de la situación a los impactos de la crisis climática global, que, según explicó, ha generado fenómenos extremos como un frente frío ártico, con efectos directos en distintas regiones del país.
En ese contexto, el presidente alertó sobre posibles consecuencias adicionales en el nordeste antioqueño y el oriente antioqueño, zonas donde podrían registrarse nuevos eventos asociados a las lluvias y al comportamiento de los embalses.
Según el jefe de Estado, el país enfrenta el “coletazo final” de este fenómeno climático, que ha incrementado la presión sobre la infraestructura hídrica y las comunidades ubicadas en zonas vulnerables.
¿Qué cuestionamientos hizo el presidente sobre el nivel de las represas?
El presidente Petro afirmó que varias hidroeléctricas, entre ellas Urrá e Hidroituango, se encontraban cerca o por encima de sus niveles máximos operativos.
De acuerdo con sus declaraciones, esta situación contradecía versiones previas sobre una supuesta escasez de gas, ya que, según indicó, existía una abundancia de agua que podía ser utilizada para la generación de energía hídrica.
En ese sentido, cuestionó que el recurso hídrico no hubiera sido aprovechado de forma prioritaria, considerando que representa una fuente energética más económica frente al gas importado.
El mandatario aseguró que se habrían liberado más de 2.500 toneladas de agua por segundo, una decisión que, según señaló, tuvo consecuencias directas sobre comunidades afectadas por las inundaciones.
Petro planteó que esta liberación no solo provocó pérdidas materiales y afectaciones sociales, sino que también representó una pérdida significativa de energía potencial, que pudo haber sido utilizada para reducir la dependencia de la generación térmica.
El presidente también cuestionó si estas decisiones estuvieron relacionadas con la estructura de los contratos energéticos, particularmente aquellos vinculados al suministro basado en gas, cuyo costo calificó como superior frente a la energía hidroeléctrica.
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El jefe de Estado sugirió que el manejo de los niveles de las represas podría estar relacionado con decisiones orientadas a mantener condiciones favorables para ciertos contratos de energía.
En ese sentido, cuestionó el papel de las empresas generadoras, así como la eventual actuación de las superintendencias y el sistema judicial frente a los impactos sufridos por las comunidades afectadas.
El mandatario expresó preocupación por la posibilidad de que decisiones técnicas y comerciales hayan tenido consecuencias sociales significativas, especialmente en zonas rurales y territorios vulnerables.
¿Qué medidas ordenó el presidente Petro frente a estas denuncias?
Como respuesta, el presidente ordenó a las superintendencias competentes adelantar una investigación inmediata y presentar un informe detallado sobre el manejo de las represas.
Además, afirmó que el gerente de la represa de Urrá habría permitido que el embalse superara el nivel autorizado durante el 27 % del tiempo en los últimos dos meses, situación que calificó como irregular.
Ante este panorama, el jefe de Estado solicitó la renuncia del gerente de Urrá, como parte de las medidas orientadas a establecer responsabilidades y garantizar la transparencia en la gestión de los recursos energéticos del país.
El proceso investigativo buscará determinar si las decisiones adoptadas en el manejo de los embalses estuvieron alineadas con los protocolos técnicos y si tuvieron incidencia directa en la magnitud de las emergencias que actualmente enfrentan varias regiones de Colombia.