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Actualidad

El Gobierno de China expresó su profunda preocupación y condena por la detención forzosa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa. A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Pekín calificó la operación como una grave violación del derecho internacional y de los principios fundamentales que rigen las relaciones entre Estados.
La medida afectó a aerolíneas y territorios insulares tras la ofensiva estadounidense en Venezuela.
El medio sostiene que la intervención viola el derecho internacional y normas democráticas.
La sesión de urgencia fue solicitada por Venezuela y tramitada por Colombia ante la escalada regional.
El mandatario colombiano defendió su legitimidad popular y cuestionó el uso del poder basado en la fuerza o el dinero.
Funcionarios del Gobierno colombiano rechazaron el uso de la fuerza y alertaron sobre riesgos para la soberanía y la paz regional.
Los legisladores afirmaron, entre otras cosas, que el Congreso no ha autorizado ninguna acción militar en Venezuela y que Trump carece de facultades para involucrar unilateralmente a Estados Unidos en otro conflicto extranjero.
Las declaraciones se produjeron después de que Trump anunciara que Washington mantendrá el control sobre la administración venezolana tras la intervención ilegal en el país.