El Instituto de Pensamiento Progresista concluyó que la presencia de grupos armados no influyó en la votación por Iván Cepeda y que el respaldo al candidato progresista está relacionado con condiciones históricas de pobreza, exclusión y abandono estatal, desvirtuando la narrativa del "voto fusil" utilizada por sectores de derecha para afectar los resultados electorales en zonas rurales.