El director ejecutivo de Meta admitió ante un jurado que Instagram tardó en implementar medidas para verificar la edad de los usuarios, permitiendo que menores de 13 años se registraran fácilmente. El juicio, que enfrenta a Meta y Google, busca determinar si sus plataformas fomentaron un uso compulsivo entre jóvenes, contribuyendo a problemas de salud mental como depresión, ansiedad y trastornos alimenticios.