La fábrica de pan de arroz artesanal Sanmartinero: tradición y amasijos llaneros
Este municipio es pionero en la elaboración de amasijos a base de arroz y uno de los primeros en comercializarlo. Este producto solo consta de harina y cuajada, alimentos básicos en la dieta de los llaneros y una de sus principales fuentes de ingresos económicos: la ganadería y agricultura (ganadería, de donde se extrae la cuajada y la agricultura, cosecha de arroz).
La familia Rey Almeida, lleva trabajando con el pan de arroz más de 25 años. Son hijos de familias sanmartineras que iniciaron con la comercialización de este producto insignia de San Martín-. Ahora se resisten a cerrar sus puertas y terminar su marca 'Don Quino' con la que ofertan su producto. Las ventas han bajado notablemente, pues pasaron de hacer diariamente 50 libras de arroz y 50 libras de cuajada antes de pandemia, a hacer 25 y 25 cada cuatro días. Según palabras de Álvaro Rey, el amor de su esposa por el oficio y la tradición, es lo que les permite continuar con la ardua labor de fabricar el pan y no cerrar el horno.
“No es igual, ya la situación de la gente ha cambiado, está todo tan costoso, por ejemplo, cuando nosotros empezamos a hacer pan, una libra de cuajada valía $2.500, hoy en día estamos pagando libra de cuajada a $10.000 pesos, así mismo se vendía una bolsita de pan por ahí a $2.000 o $2.500 y ahorita está a $5000, por esas circunstancias nos tocó desarmar uno de los hornos”, afirma Amparo Almeida, quien aprendió el oficio de niña y lo ha replicado en sus hijos, quienes los acompañan cada mañana en la producción del pan de arroz.
Elaboración del pan de arroz
Este oficio inicia desde el día anterior con la remojada del arroz, para después combinarlo con la cuajada y así pasarlo por el molino de donde saldrá la masa que debe ser mezclada para poder darle la forma y consistencia que permita armar las rosquillas.
La mezcla y amasada se realiza en una batea y después alrededor de una mesa de madera curada y suave por los años de trabajo, se acomodan quienes logran armar las rosquillas que posteriormente serán llevadas al horno.
El horno es de barro y debe prenderse la hoguera sobre las cuatro de la mañana con una leña especial que se convierta en brasa, para que logre una temperatura estable en la parte superior e inferior de este, que permita la cocción del amasijo de manera uniforme.
Por tanto, para hacer un pan de arroz de calidad se requiere un arroz no tan fresco, una cuajada seca y el amor con el que trabaja la familia Rey Almeida.
“Uno tiene mucho calor en las manos, por eso la masa se quiebra, lo primero que hacemos cuando una persona inicia en la elaboración de pan de arroz, es amasar y darle el punto a la masa, para ir perdiendo el calor de las manos y así poder hacer las rosquillas sin que se quiebren en el proceso de asado”, dice Álvaro, quien además de hacer el pan de arroz, hace los hornos de barro.