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Madres buscadoras denuncian crisis de desapariciones en Cartago Valle

La Asociación Madres Buscadoras de Cartago exige respuestas del Estado y advierte sobre el impacto social de la pérdida de una generación.
Alexander Mosquera Díaz

En Cartago, Valle del Cauca, un grupo de madres buscadoras ha decidido romper el silencio frente a la desaparición y asesinato de jóvenes en el municipio. Bajo la consigna “sin vida no hay trabajo, sin juventud no hay futuro”, denuncian una crisis que, aseguran, está destruyendo familias y poniendo en riesgo el futuro de toda una comunidad.

La problemática de las desapariciones ha llevado a la conformación de la Asociación Madres Buscadoras de Cartago (Asomadca), un espacio desde el cual familias afectadas acompañan, denuncian y exigen acciones concretas frente a lo que consideran una situación sistemática.

“Nos están desapareciendo nuestros jóvenes. Queremos justicia, queremos verdad. Las madres hoy gritamos y clamamos, llenas de dolor y de angustia, porque nos arrebataron nuestras entrañas, nuestros hijos”, expresó Lina María Gómez.

Para las integrantes de la organización, cada caso representa una pérdida irreparable que trasciende lo individual. Afirman que no se trata solo de hechos aislados, sino de una dinámica que está afectando de manera profunda el tejido social del municipio.

Uno de los casos más representativos es el de Nicolás Aristizábal y Daniela Santiago, desaparecidos en 2023 y posteriormente hallados sin vida en una laguna. Sus familiares sostienen que aún no hay claridad sobre lo ocurrido, lo que motivó la articulación de esfuerzos para visibilizar la situación.

“La organización nació a raíz de la desaparición de Nicolás, mi hijo, y Daniela Santiago Díaz. Fuimos los primeros que rompimos el silencio aquí en Cartago, porque esto es un modo operante sistemático y este es el pueblo del silencio, el pueblo sin ley donde nadie habla”, señaló Gómez.

Desde entonces, las madres han denunciado demoras, falta de resultados e irregularidades en los procesos institucionales. Aseguran que la respuesta de entidades como la Fiscalía, la Policía y la administración local ha sido insuficiente frente a la gravedad de los hechos.

“Queremos respuesta y queremos justicia frente a todas las desapariciones. No queremos más desapariciones ni asesinatos. No sabemos qué es lo que pasa. Y las autoridades no dicen nada”, afirmó la vocera.

Las críticas también apuntan a la revictimización de las familias, quienes, según indican, deben asumir por su cuenta labores de búsqueda e investigación.

“Aquí lo que hay es un juvenicidio y están acabando con las familias. Nosotras somos las que nos tenemos que poner a investigar y hacer el trabajo de unos entes públicos que no dan respuesta”, agregó.

Ante este panorama, la organización ha buscado apoyo en instancias nacionales e internacionales, insistiendo en la necesidad de medidas urgentes que permitan frenar las desapariciones y garantizar justicia para las víctimas.

Además de la denuncia, las madres han asumido un rol activo en la construcción de memoria y en la promoción de una cultura de paz. Desde su experiencia, consideran que visibilizar estos hechos es fundamental para evitar que se repitan.

“No buscamos solo a nuestros hijos: defendemos la vida, exigimos verdad y sembramos conciencia en cada paso que damos”, señalan.

La exigencia de las madres buscadoras en Cartago es clara: acciones efectivas para detener las desapariciones, respuestas institucionales y garantías para la protección de la juventud. En medio del dolor, su voz se mantiene firme como un llamado urgente a no normalizar la violencia y a reconocer que, sin vida, no hay futuro posible.

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