Radio Nacional de Colombia
Transmisón Señal Radio Nacional de Colombia
Transmisión Señal Clasica
Transmisón Señal Llanera
Transmisón Señal Digital
Transmisón Señal Andina
Transmisón Señal Andina
Transmisón Señal Caribe

Sumapaz: La paz a punta de azadón

"Estamos armados, pero de valor" - Gustavo Villaroma.
Una historia sobre el prejuicio en el nombre de la guerra.

Por: Vanesa Vallejo

En medio del frío y la niebla del Páramo más grande del mundo, el Sumapaz no parece haber sido durante años el campo de batalla entre la guerrilla de las Farc y el Ejército. Tampoco parece que fuera el Distrito 20 de la ciudad de Bogotá y mucho menos, el “nido de insurgentes” como fue considerado durante mucho tiempo este territorio.

A escasos 100 kilómetros de Bogotá, por una carretera que poco a poco va dejando la gran ciudad desdibujada, comienza a aparecer un paisaje de frailejones, lagunas, conejos silvestres y niebla. Más de 781 kilómetros cuadrados que conforman el sistema de páramo más grande del mundo y en el cual habitan en 29 veredas cerca de 5600 personas.

Su historia ha estado enmarcada en la lucha campesina y el desarraigo en medio de un conflicto a sangre entre liberales y conservadores. El Sumapaz fue el punto donde muchos campesinos que huían de la guerra política de los departamentos del Tolima, Huila, Santanderes, Meta, Viejo Caldas y Boyacá, se instalaron y organizaron para exigir una reforma rural y convertirse en los pioneros del movimiento agrario en Colombia.

Hace algunos años existieron en el trayecto de Bogotá al Sumapaz, más de 4 retenes militares.

Ante la presión del gobierno y de los latifundistas en la década de los cuarenta, los campesinos del Sumapaz, la mayoría liberales que habían huído de varias partes de Colombia de la violencia conservadora, se alzaron en armas para proteger sus tierras. Ese fue el inicio de un movimiento que se consolidó entre los campesinos del Llano, del Tolima y de aquí. Néstor García, líder campesino.

Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela son dos nombres que viven en la historia del Sumapaz, inmortalizados en los nombres de las plazas e instituciones de las veredas que conforman el territorio. Dos hombres que tuvieron que ver en la emancipación de los campesinos contra los latifundios y lo que eso significaba en las condiciones de vida del ciudadano rural, cansado de un país que se desangraba en medio del conflicto partidista.

Una lucha por el territorio que terminó convirtiéndose en el primer movimiento insurgente del país y después, en la semilla de un conflicto mucho mayor que marcó el paso al siglo XXI entre ráfagas de ametralladora, bombas haciendo eco en el páramo y el prejuicio de vivir en una “zona roja” ocupada por las FARC, en la que sus habitantes fueron durante muchos años tachados de guerrilleros con ruana.

El nuevo siglo llegó con una fuerte presencia militar en la zona, que habitada por cerca de 5600 personas, tuvo una presencia de más de 10 mil militares que se enfrentaron por una década con los guerrilleros por el control de un territorio estratégico para ambos frentes, por su cercanía con la capital.

Galería de imágenes: 
  • El páramo en todo su esplendor.
    El páramo en todo su esplendor.
  • En San Juan de Sumapaz no hay iglesia, pero hay un enorme centro comunitario, donde realizan la mayor parte de las reuniones del campesinado.
    En San Juan de Sumapaz no hay iglesia, pero hay un enorme centro comunitario, donde realizan la mayor parte de las reuniones del campesinado.
  • Vladimiro Morales en compañía de su hijo.
  • Doña Rosita Bautista, quien nos ofreció posada y comida durante el viaje.
    Doña Rosita Bautista, quien nos ofreció posada y comida durante el viaje.
  • El cementerio del lugar, con los restos de varios falsos positivos que se presentaron en la región.
    El cementerio del lugar, con los restos de varios falsos positivos que se presentaron en la región.
  • Base militar a menos de un kilómetro de San Juan
    Base militar a menos de un kilómetro de San Juan
  • Niños saliendo a jugar.

     

  • Nidia Sanabria, mientras conversamos y trabaja en su restaurante
    Nidia Sanabria, mientras conversamos y trabaja en su restaurante
  • En San Juan tienen un manual de convivencia para sus moradores.
  • Don Gustavo Villaroma, uno de los participantes de nuestro documental.
  • El tejo, una de las principales actividades de distracción de los habitantes del lugar.
    El tejo, una de las principales actividades de distracción de los habitantes del lugar.
  • El territorio deberá pasar en los próximos meses por un proceso de desminado, al igual que cientos de zonas en todo el país

En la década de los noventa, vivimos el estigma de ser guerrilleros. Esos campesinos del Sumapaz son guerrilleros de ruana decían. Se tenían la percepción que solo había guerrilla y eso lo decía el mismo ejército: los que cogen el azadón de día, cogen el fusil en la noche. Nos metían en el mismo costal. Filiberto Vaquero, líder campesino.

A pesar de haber tenido la guerra en el patio de sus casas y después de una lucha de más de 60 años por el derecho a trabajar la tierra, hoy los campesinos han logrado instaurar en este territorio una zona de reserva campesina, amparada en la Ley 160 de 1994.

“Hubo un momento en que había 5 militares por habitante aquí en el Sumapaz. Y el daño ambiental fue duro, porque para hacer los cambuches cortaban la madera y el frailejón del páramo, contaminaron el agua con excrementos y con los residuos de la munición que utilizaban en los enfrentamientos”, recuerda Rosita Bautista, líder campesina.

Esta ley fue creada con el fin de regular y ordenar los terrenos baldíos, consolidar las economías campesinas del país y contener los impactos sociales y ambientales que ha generado el conflicto en casi un siglo y donde estos pequeños productores han sido los más afectados.

Hoy en día los habitantes han generado cooperativas de trabajo asociado dedicadas a la comercialización de cebolla y papa, así como de productos lácteos. También esperan que con el fin del conflicto los hijos de muchos campesinos que viven en circunstancias precarias en las ciudades, consigan volver y seguir la tradición de un campesinado que trabaja la tierra.

Campesino regresando a su casa después de un arduo jornal.

Escuche aquí la crónica sobre Sumapaz para el especial radial #DespuésDeLaGuerra: