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15 años sin Arista y su son

El pasado 4 de septiembre conmemoramos los 15 años del fallecimiento de arista, una leyenda del son y del bolero hecho en Colombia.
Foto: Cortesía MTM.

Durante la década del 90 y hasta su inesperado fallecimiento en septiembre de 2006, el cantante y compositor chocoano Aristarco Perea Copete fue el músico más buscado por la bohemia bogotana cuando se requería una buena serenata a ritmo de bolero antillano. Aunque los mejores tiempos ya habían pasado, Arista, cuan era su nombre artístico, seguía gozando de un reconocimiento importante.

Fue justamente hacia 1998, luego de presentarse en diferentes eventos que le dieron visibilidad, que Arista se convirtió en una figura ineludible de la noche bogotana. En el 2000 participó en el Festival de la Cultura Colombiana en México, la disquera MTM le grabó tres trabajos discográficos y la directora de cine Libia Stella Gómez había decidido hacer un documental cumpliéndole el sueño de conocer Cuba. El viaje estaba listo para octubre de 2006, sin embargo, un par de semanas antes, la muerte truncó el plan.

El documental, llamado 'Arista Son', pudo ver la luz gracias a una extensa entrevista previa que se había hecho como prueba. La misma Libia Stella Gómez escribió lo siguiente en el libro 'Fuera zapato viejo': “Arista era una especie de cubano nacido por equivocación en Colombia. Eso se le notaba en los modales, en la picardía y el donjuanismo, en la elegancia de dandy del Pacífico. Su mismo estilo de cantar, que parecía expresar en cada nota el sentimiento de la raza negra, era alto, agudo y sincopado como el de Benny Moré, con quien siempre lo compararon –bueno, también con Panchito Riset, con Compay Segundo–, pero él, muy orgulloso, rechazaba esas comparaciones y enfatizaba que para él lo decisivo era que lo recordaran como Arista”.

Nacido en Quibdó en 1930, Aristarco Perea Copete decía haber aprendido a cantar antes que a leer. Hijo de un clarinetista que no estaba de acuerdo en que sus hijos se dedicaran a la música, se crió escuchando la música del Trío Matamoros y de Guillermo Buitrago en las cantinas de su tierra natal. En su adolescencia se vinculó como cantante al grupo La Timba de Víctor Dueñas, y luego de haber hecho parte de la agrupación Los Negritos del Ritmo, poco antes de llegar a sus 40 años, decidió irse a residir a Bogotá, a donde llegó en 1969.

Una vez instalado en la capital del país, al lado de su paisano productor de televisión Alejandro Munévar Domínguez fundó la Casa Folclórica Colombiana, llamada luego Casa Folclórica del Chocó, que no sólo fue un importante escenario para el florecimiento de la salsa, el bolero y el son en la ciudad, sino que fue el hogar de todos los artistas chocoanos que llegaban a la capital sin muchos recursos, como ocurrió en su momento con Alexis Lozano, fundador de Guayacán Orquesta, con Jairo Varela, creador del Grupo Niche y con Nicolás Emilio Rodríguez, “Nicoyembe”. Muchos años después, el músico solía decir con gracia que aquel había sido el “Buen-Arista Social Club”.

Durante la existencia de la Casa Folclórica del Chocó, Arista mantuvo una agrupación con la que amenizaba las noches mientras se encargaba de la administración del establecimiento. A mediados de la década del 80, diferentes presiones terminaron por dar al traste con el proyecto, y durante años tuvo que hacer parte de la fila de músicos serenateros en el rebusque, mientras mantenía un local de venta de productos chocoanos llamado El Señor del Son, en el Centro Comercial Nutabes, del centro de Bogotá.

Uno de los sueños previos a la música para Arista había sido el de convertirse en sastre. Si bien no lo logró, esa vocación sí le quedó como inspiración de su conocida elegancia tropical. Hasta en los momentos más difíciles, el cantante se mantuvo perfectamente bien ataviado con vestido blanco de corbatín y pañuelo en la solapa, coronado por su tradicional sombrero Panamá.

Para la posteridad quedaron las grabaciones de la década del 2000 con el sello MTM, en las que registró composiciones propias como sonero y bolerista, entre ellas “El galandro”, “Amantes”, “Al vino vino, al pan pan”, “Pena adentro”, “Porque una mujer me enseñó”, “Mi tierra”, “Amarrao”, “Así es la vida”, “Palo colorao” y “Guaguancó Arista”, en registros donde lo acompañaron, entre otros, su hijo Aristarco Jr., conocido como El Moro, en ejecución de bajo y percusión, Domingo García en guitarra y tres, John Pasos y Alberto Castillo en pianos y Senén Mosquera, célebre ex arquero histórico de Millonarios, en bongó.

El pasado 4 de septiembre conmemoramos los 15 años del fallecimiento de arista, una leyenda del son y del bolero hecho en Colombia. Por eso es nuestro Artista de la Semana.

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