Pasar al contenido principal
CERRAR

Diez años sin Fernando Jaramillo, el alma de Los Tupamaros

Tristemente, el 15 de enero de 2014, un infarto al miocardio terminó con la vida del líder de la agrupación.
 Fernando Jaramillo de los Tupamaros: diez años de su muerte
Foto: Tupamaros
Radio Nacional de Colombia

Nacido en Popayán el día de año nuevo de 1951, Fernando Jaramillo Paredes empezó a estudiar Medicina en la Universidad del Valle, en la ciudad de Cali. Allí se codeó con alumnos de Música interesados en el mundo de la salsa y la música tropical. No pasaron sino cuatro semestres antes de cambiarse de carrera y empezar a estudiar allá mismo el programa de licenciatura en Música con énfasis en piano, dirigido por el maestro belga León J. Simar. Otros de sus maestros en ese entonces fueron Teresita Gómez y Blas Emilio Atehortúa.

Tras culminar sus estudios terminó residiendo en Bogotá, donde fundó una orquesta de siete músicos para trabajar en un establecimiento llamado El Balcón de las Nieves, en la calle 21 con carrera séptima. A medida que se presentaban en ese lugar, iban ganando adeptos que los solicitaban para amenizar fiestas, grados, matrimonios y minitecas. Esa fue la semilla de Los Tupamaros, orquesta creada en sociedad con Luis Eduardo Peñuela, quien era a su vez gerente de Los Ocho de Colombia.

A principios de la década de los 80, Peñuela le propuso a Jaramillo venderle su parte de Los Tupamaros, para dedicarse de lleno a Los Ocho de Colombia. Desde entonces y por 35 años, el pianista payanés fue el alma y nervio de la orquesta.

Los Tupamaros se convirtieron en grandes exponentes del sonido tropical y electropical a partir de la década del 90, pero su historia discográfica inició en 1977 en la disquera Discomoda con el álbum “Terrorismo rumbero” (haciendo alusión a su nombre, proveniente de un grupo disidente peruano), con las voces de César “Baby” Contreras y Mauricio Daltaire, más músicos como Wilson Viveros en batería, Saúl Álvarez y Arturo Mora en trompetas, Augusto Villanueva y Fernando Ardila en percusión, Francisco Castelar en bajo y Arnulfo Parrasi en trombón.

El primer repertorio de la orquesta incluyó versiones tropicales de clásicos de la música andina colombiana como “Esperanza”, “Cachipay”, “El corrosco”, “Mariquiteña” y “Los filipichines”. Luego, al llegar al seno de Discos Fuentes en 1986, empezó un recorrido imparable por el mundo del sonido tropical, con temas como “El viejito parrandero”, “Bacano”, “De todas formas” y “Enamora’o”.

Y al ponerse de moda el estilo tropical electrónico de la mano de Los Melódicos y Natusha en Venezuela, Jaramillo y compañía respondieron con temas como “Te necesito”, “Todo el mundo necesita un beso”, “Tu ausencia”, “La chica gomela” y “Quiero un hombre”; todo ello combinado con un repertorio de clásicos colombianos como “Los amores de Petrona”, “La muy indigna”, “La hamaca rayá”, “La brujita” y “Pirulino”, en versiones muy personales.

Parte del éxito de la orquesta entre la década del 90 y la del 2000 tuvo que ver además con su selección de cantantes, entre los que se encontraban Rosalva Álvarez "Rochy", David Castro, Maurizio Konde, Vicky Rengifo y Patricia Martínez, entre otros. Durante 35 años pasaron por sus filas más de 300 músicos, y lograron conseguir cinco Congos de Oro en Barranquilla, un primer lugar en la Feria de Cali y el llamado Premio Canguro de Oro en Australia.

Tristemente, el 15 de enero de 2014, un infarto al miocardio terminó con la vida del líder de la agrupación. Por eso, en recuerdo de una década sin el director y creador de Los Tupamaros, Fernando Jaramillo Paredes es nuestro Artista de la Semana.

Artículos Player