Santander presenta alertas por temporada invernal
La temporada de lluvias que afecta a gran parte del territorio colombiano continúa dejando una huella profunda en Santander, donde las precipitaciones intensas han elevado los niveles de riesgo en numerosas zonas del departamento. Según los últimos informes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), más de 165 municipios del país, incluyendo varios de Santander, están con alerta roja por deslizamientos y creciente súbita, reflejo de un invierno particularmente activo y persistente.
Las lluvias que se han registrado en las últimas semanas han provocado deslizamientos, daños en infraestructura vial y afectaciones en viviendas y cultivos, especialmente en las áreas rurales y en municipios de la provincia del Magdalena Medio y el área metropolitana de Bucaramanga. Esto ha llevado a la activación de planes de emergencia y refuerzo de maquinaria para mitigación en múltiples municipios.
Edward Sánchez, director de la Unidad para la Gestión del Riesgo en Santander, afirmó que “se han presentado movimientos en masa que han afectado algunas vías de orden secundario, como la vía de San Miguel hacia Capitanejo y la vía de Guadalupe hacia Oiba. Estos dos puntos ya se están coordinando para el envío de maquinaria amarilla y poder recuperar la movilidad de manera pronta y oportuna. Podemos vernos expuestos a pérdidas de calzadas, caídas de roca y caídas de árboles”.
No te lo pierdas: Santa Marta declara calamidad pública tras graves emergencias por intensas lluvias
Las autoridades departamentales y municipales han instado a la población a mantenerse informada y adoptar medidas de prevención, recordando que la temporada invernal aún no concluye y que pueden presentarse crecientes súbitas y saturación de suelos que incrementan el riesgo de deslizamientos e inundaciones.
Hasta ahora, la temporada de lluvias y los reportes oficiales del IDEAM y las autoridades en Santander indican que un número significativo de municipios del departamento están bajo distintos niveles de alerta por riesgo de deslizamientos, inundaciones y crecientes de ríos debido al clima invernal persistente.
Alerta Roja (alto riesgo de deslizamientos)
Según el más reciente informe del IDEAM, 12 municipios de Santander están en alerta roja por deslizamientos de tierra debido a la saturación de suelos por las lluvias intensas de la temporada.
Algunos de los municipios que han sido mencionados en boletines más recientes o reportes de emergencias incluyen:
El Carmen de Chucurí, Aguada, Oiba, Cimitarra, Barrancabermeja, Cerrito, Macaravita, Jesús María, Málaga.
Alerta Naranja y Amarilla (riesgo moderado a alto)
Además de la alerta roja, más municipios de Santander están bajo alerta naranja por amenazas de crecientes súbitas e inundaciones y alerta amarilla por riesgo moderado de deslizamientos o eventos hidrológicos. Estos son: Betulia, Bolívar, Charalá, Guadalupe, Landázuri, San Benito, San Vicente de Chucurí, Santa Helena del Opón, Albania, California, Chima, Floridablanca, Girón, Guaca, Guavatá, Hato, Mogotes, Matanza, San Andrés, Suratá, Vélez, Zapatoca
Dicho esto, Santander es uno de los departamentos con mayor número de municipios en alerta roja en el país, con al menos 12 municipios en ese nivel más crítico dentro de la temporada de lluvias actual.
Te puede interesar: Autoridades refuerzan recomendaciones ante el aumento de lluvias y la llegada de turistas al Meta
Situación del río Magdalena en Barrancabermeja
En el corazón del Magdalena Medio, la ciudad de Barrancabermeja enfrenta una situación hidrológica complicada debido al reciente incremento del caudal del río Magdalena. Las constantes lluvias han elevado el nivel del río de manera progresiva, motivando la declaratoria de alerta amarilla por parte de la Dirección de Gestión del Riesgo del Distrito.
Los reportes oficiales señalan que el río ha registrado niveles elevados en los últimos días, con cifras cercanas a 3.9 metros, lo que representa una tendencia ascendente clara en el contexto de esta temporada de lluvias. Ante esta situación, las autoridades han reforzado el monitoreo del afluente y activado protocolos de atención preventiva para proteger a las comunidades ribereñas.
Un día después, el río alcanzó cifras aún más preocupantes: según la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres local, el Magdalena llegó a 4,09 metros, llevando a la institución a elevar la alerta a naranja por el riesgo de crecientes e impacto en zonas cercanas al cauce. Las recomendaciones oficiales incluyen mantener distancia de las orillas y evitar zonas con posibilidades de socavación o inundación.
La combinación de lluvias persistentes y el incremento del caudal ha puesto en tensión a las comunidades de los barrios ribereños, que permanecen en vigilancia permanente y con planes de respuesta listos en caso de que la situación se agrave.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que siga la información difundida por los canales oficiales, se abstenga de transitar o permanecer cerca de las orillas del río y tome medidas preventivas como resguardar documentos y bienes importantes. Asimismo, reiteraron la importancia de reconocer con antelación las rutas de evacuación y los lugares seguros ante una eventual emergencia