Esta es una de las estrategias que realiza la administración en dos municipios de Santander: Tona y Charta, donde nacen los ríos que aportan agua al Acueducto Metropolitana que surte a la ciudad.
Su gestión incluyó aspectos positivos, como el saneamiento de las cuentas públicas y un cambio en la política de la ciudad; y negativos, como incumplimiento de proyectos y escándalos de corrupción.