Esta palabra en la lengua materna wayuunaiki significa “lugar donde reina la claridad perenne” y lleva el apellido del desaparecido investigador Ramón Paz Ipuana.
Este departamento ubicado en el extremo norte del país, guarda un sin número de especies de fauna y flora que lo convierten en un sitio estratégico para las investigaciones científicas y el turismo.
Los pueblos indígenas usan una cuarta parte de la tierra, pero salvaguardan el 80% de la biodiversidad actual con prácticas sostenibles, que la ciencia moderna apenas comienza a comprender.
El departamento posee uno de los mayores complejos hidrológicos del país, es hábitat de especies como los delfines de río y hogar de diversas comunidades indígenas.
Con su desarrollo se busca aprovechar recursos renovables propios de la región como la yuca y el plátano, contribuir a la economía local y reducir la huella de carbono.