El alto tribunal determinó que el predio sí hace parte del humedal, por lo que dejó en firme una decisión que había anulado dos escrituras que habían permitido su venta a un ciudadano.
Se trata de Alfredo Ape Cuello, Wadith Alberto Manzur y Yamil Hernando Arana, quienes supuestamente exigieron sobornos para que se adjudicaran contratos a través de las regalías.