En cada fiesta patria surgen evocaciones. La del 20 de julio, y otras similares, dan lugar a pensar en una de las ideas políticas más profundas y difíciles de resolver: la soberanía.
El ejército resultó ser la vía por la cual la sociedad empezaría a transformarse, dándole cabida a quienes habían estado al margen y en total subordinación.