Aparte de exuberantes paisajes con más de 1.500 plantas endémicas, la zona alberga ballenas jorobadas que entre junio y noviembre dan a luz en estas aguas cálidas.
Durante la temporada de avistamiento de ballenas, que se extiende hasta el mes de noviembre, las autoridades fortalecen la seguridad de estas especies, así como la integridad de los turistas y habitantes.