Harry Belafonte, la superestrella que introdujo los ritmos caribeños en la música estadounidense y defensor de los derechos de las personas negras, falleció a los 96 años,
A finales del año 1971 el juglar Luis Martínez tuvo la osadía de sentarse, tocar su acordeón y cantar dentro de un féretro, algo nunca visto en la historia de la música vallenata.
Su deceso ocurrió en Neiva tras algunas complicaciones de salud. Su legado musical está conformado por grabaciones, algunas inéditas, en homenaje a la música colombiana.