La denuncia fue realizada por Norelis Mancilla, madre y líder de la comunidad de Wayuukana que fue desalojada el pasado seis de marzo por una orden judicial.
Indignación y rechazo generó este hecho reportado por los habitantes de esta ciudad, quienes llamaron a las autoridades luego de percatarse de las llamas y el aullido de los felinos.