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‘Huerta autosostenible’ en Atlántico, un ejemplo de tecnificación en el Caribe

John Escobar, de 18 años, oriundo de Candelaria ganó una beca para conocer el modelo agrícola francés gracias a su proyecto que tecnifica el modelo de huerta convencional.
Huerta autosostenible en Atlántico: qué es y cómo funciona
Foto: cortesía del Sena regional Atlántico
José David Oquendo

Tenía solo 5 años en aquel entonces, pero las imágenes que le quedaron de ese fin de año de 2010 las grabó con nitidez en su memoria. La ruptura del Canal del Dique en el sur del Atlántico inundó 35.000 hectáreas en 5 municipios, uno de ellos el de Candelaria, de donde es oriundo John Escobar.

De familia campesina, John pasó sus primeros años viendo al río Magdalena como una deidad sin cuya gracia no serían posibles el paisaje desmesurado, los cultivos que, la complicidad con los otros que disfrutaban, como él, de las zambullidas en las aguas mansas. Las mismas aguas que, en cuestión de segundos, cubrieron todo por la presión ejercida sobre el Canal del Dique en medio de una cruda temporada de lluvias.

El agua arrasó con cultivos y casas tanto en las zonas rurales como en los cascos urbanos. Solo en los techos estaban a salvo los pocos enseres que podían rescatarse, la gente huía en sus canoas buscando tierra seca y en muchas zonas se estaba a salvo en el costado de la carretera.

Con la perspectiva que dan los años, hoy John Escobar, que cuenta 18 calendarios, prefiere destacar la pujanza de la gente que se repuso de la adversidad. Deja de lado la supuesta negligencia que se le atribuye a las autoridades de la época a la hora de prevenir la emergencia, la zozobra de su gente, el miedo que se instala cada vez que el río sube de nivel con las lluvias. Y nada de lo ocurrido ha marchitado el respeto y el cariño por este último.

“Yo sigo viéndolo igual. Nada ha cambiado en mí porque nos ha dado mucho y nos sigue dando mucho. No niego que a veces me da miedo recordar todo lo que sufrimos y seguimos sufriendo porque nadie garantiza que eso no ocurra otra vez, y todavía mucha gente sigue padeciendo, pero también pienso que hay que mirar al frente”, afirma John en tono determinado.

Al campo siempre lo ha mirado como un refugio y a él se entregó apenas tuvo noción de la realidad. Acompañaba a sus mayores en las labores diarias y buscaba siempre la forma de ligar lo campesino con su aprendizaje en el colegio, de tal forma que mucho antes de finalizar el bachillerato había decidido especializarse en el agro. Fue así como aplicó a una convocatoria del Sena y se inscribió como estudiante de Gestión de Empresas Agropecuarias, una carrera que considera “a mi medida” porque, entre otras cosas, “uno aprende a proyectarse como empresario campesino”.

Huerta autosostenible en Atlántico: qué es y cómo funciona

Fue en ese contexto académico que encontró las herramientas para materializar un viejo anhelo: crear una huerta “autosostenible”, adaptada al Caribe, que cultive productos típicos de la región como el ají topito, el maíz, el cilantro, entre otros. La idea echó a rodar el año pasado en la finca El Caney, en el municipio de Sabanalarga, y descrestó a sus docentes y a sus condiscípulos no solo por los frutos del trabajo, sino también por la practicidad de aplicarlo a gran escala.


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Aquello de “mirar al frente” es también una forma de superar el atraso que, a su juicio, caracteriza el campo del Atlántico, sobre todo el llamado cono sur bordeado por el Canal del Dique y que otrora fue la despensa de la capital Barranquilla. El modelo que propone es de fácil instalación y promete, en la medida en que se afiance, “trabajar con 5 productos como mínimo y empezar una cosecha apenas la otra termine, de manera tecnificada. Eso se llama siembra directa y da un margen constante”.

Para conseguirlo es fundamental el abono, que en este caso es un compost orgánico elaborado con lombrices y los mismos desechos que deja todo el proceso de cosecha y cultivo. Pronto, el proyecto fue ganando popularidad hasta que varios le vieron la suficiente solidez como para competir con otros en alguna convocatoria. Así fue como se ganó una cuyo premio era conocer los Liceos Agrícolas administrados por el Ministerio de Agricultura de Francia.

Huerta autosostenible en Atlántico: qué es y cómo funciona

Para John, una de las cosas más emocionantes que le dejó aquella experiencia fue “poder compartir mis conocimientos con las personas en el exterior y aprender de ellos para colocarlo en práctica en nuestra región y dar soluciones a las problemáticas y necesidades de nuestros campesinos, para el desarrollo de nuestra agronomía”.

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