Pasar al contenido principal
CERRAR

Cristina Motta Chavarro, entre la resistencia y la gloria del fútbol femenino en el país

Cristina Motta Chavarro fue la única mujer del club de fútbol infantil de su pueblo. Nació en Oporapa, sur del Huila, y es subcampeona del mundo.
Cristina Motta Chavarro: jugadora Selección Colombia | Fútbol femenino
Foto: FCF
Ingrid Lorena Jiménez Díaz

El fútbol colombiano históricamente ha sido catalogado como un deporte que debe ser jugado, dirigido y administrado por hombres. Para muchas personas, ver a una mujer ejerciendo el rol de futbolista es sinónimo de rechazo. Sin embargo, en los últimos años las mujeres han decidido tomar un papel protagónico en este deporte.  
Es el caso de Cristina Motta Chavarro, una joven huilense que logró conquistar un cupo en la Selección Colombia categoría sub-17 y ser subcampeona del Sudamericano Femenino en 2022. Esta era la primera vez, en la historia del fútbol colombiano, que la selección femenina llegaba a un mundial.

Cristina dice que juega fútbol desde que estaba en el vientre de su madre. “Nunca me gustaron los juegos con las muñecas y creo que se debe a que mi familia, conformada en su mayoría por hombres que les encantaba el fútbol, me enseñaron a jugar la pelota”, cuenta la deportista. Su padre era portero del equipo de fútbol de su municipio.

Ser guerrera del balompié significa esfuerzo para lograr un sueño que, para muchas mujeres, no es nada fácil y más aún si se proviene de las montañas lejanas del sur del Huila. En la periferia, los escenarios deportivos son limitados o están en mal estado y los pequeños clubes son creados para formar a niños.

La única mujer en el club infantil

Cristina nació en el municipio de Oporapa, llamado popularmente como la Serranía de las Minas. Allá empezó a fundamentar y tecnificar el juego en canchas de arena y, como muchas otras futbolistas, comenzó su entrenamiento con niños, siendo la única mujer, en un pequeño club que la recibió y le dio las primeras bases. 

"Luego de un año pasé al club Utrahuilca en el municipio de La Argentina, mi papá tenía que hacer enormes esfuerzos para llevarme, él sabía de mi potencial”, recuerda Motta Chavarro.

Su padre, don Helio Motta fue su máximo apoyo. Intentó que su hija iniciara la carrera profesional en los clubes departamentales, pero no fue posible. No hubo respuesta por parte de la Liga de Fútbol del Huila.

“Mi padre tocó muchas puertas y al ver que no se abrían, tomó la decisión de empacar y llevarnos a Silvania. Él guardaba la esperanza de que en ese lugar me pudieran impulsar para ser profesional”, cuenta la jugadora.

A los trece años, Cristina quería ser parte de la selección Colombia y tuvo que pasar por varios peldaños para lograrlo. Primero tuvo que jugar fútbol sala tras ser aceptada en el Club Dicono de Chía, Cundinamarca, por el profesor Miller Rojas. “Eso fue todo un acontecimiento para la familia, yo no dudaba de mis capacidades y mi papá me motivaba para que lo hiciera bien”, dice la futbolista. 

Gracias a su disciplina y trabajo esmerado, al poco tiempo fue llamada a integrar la nómina profesional del equipo femenino Fortaleza, quien le abrió el camino para llegar a la selección Colombia sub- 17. Finalmente, fue convocada por el director técnico Carlos Paniagua para representar al país en el Sudamericano de la Conmebol. Y allí, la Selección Colombia Femenina logró clasificarse al mundial en India.

Sueño mundialista

Cristina Motta Chavarro
Foto: FCF

Para el mundial sub-17, Cristina Motta Chavarro llevó el número 3. Su trabajo fue crucial para llegar a la final de este certamen. Así, junto a sus compañeras, brindaron alegrías y triunfos al país. Se convirtió en un referente futbolero de muchas niñas. “Es un orgullo, un honor ser la figura a seguir de muchas niñas, sé que eso conlleva una gran responsabilidad”, afirma la jugadora.  

El fútbol femenino colombiano ha logrado afianzarse y conseguir buenos resultados como el oro en los Juegos Panamericanos del 2019, tres subcampeonatos en las Copas América del 2010, 2014 y 2022 y un subcampeonato en la Copa del Mundo 2022 sub-17, siendo este último el mayor logro de la historia del fútbol femenino en Colombia.

“Las mujeres no solo luchamos por jugar en nuestro país, sino también por ser profesionales y llegar a ligas internacionales. Como resultado de nuestro arduo esfuerzo, la victoria llegó y logramos ser las subcampeonas del mundo”, dice Cristina. 

Hoy en día, la huilense Cristina Motta Chavarro, con 17 años, hace parte del equipo profesional de fútbol Boyacá Chico F.C. y juega como defensa. Su gran sueño es estar entre las mejores jugadoras y competir en Europa, "no solo cambiaría mi vida, sino también la de mi familia", comenta.

Cristina anhela que el fútbol femenino sea reconocido en el país. “Mi gran deseo es que las brechas sociales y culturales se transformen; que el fútbol femenino crezca y abra las puertas a muchas mujeres que, como yo, tienen el sueño de jugar. Tengo hambre de éxito y de hacer las cosas cada vez mejor”. 

Artículos Player

ETIQUETAS