Gobierno decreta estado de emergencia económica, social y ecológica en ocho departamentos
El presidente Gustavo Petro oficializó la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en ocho departamentos del país, mediante el Decreto 0150 del 11 de febrero de 2026, en respuesta a la grave crisis generada por un fenómeno hidrometeorológico sin precedentes recientes.
La medida cobija a los departamentos de Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó, y tendrá una vigencia inicial de 30 días calendario, durante los cuales el Ejecutivo podrá ejercer facultades extraordinarias para atender la emergencia.
Este mecanismo está contemplado en el artículo 215 de la Constitución Política, que autoriza al presidente a declarar el estado de emergencia cuando se presenten hechos que alteren gravemente el orden económico, social o ecológico, o ante situaciones de calamidad pública.
Lea también: Presidente Petro busca recuperar 44.000 hectáreas en la Ciénaga Grande de Córdoba
¿Qué facultades adquiere el Gobierno con el Estado de Emergencia?
Con la expedición del Decreto 0150, el Gobierno nacional queda habilitado para adoptar medidas excepcionales mediante decretos legislativos, orientadas a mitigar los efectos de la crisis y garantizar la atención a las comunidades afectadas.
Estas facultades incluyen la posibilidad de realizar operaciones presupuestales extraordinarias, redirigir recursos públicos y crear instrumentos administrativos y financieros para responder con mayor rapidez a la emergencia.
Además, el decreto establece la convocatoria al Congreso de la República, que ejercerá control político sobre las decisiones adoptadas durante el período de excepción, conforme lo establece el orden constitucional colombiano.
¿Qué originó la declaratoria de emergencia?
La decisión del Ejecutivo se fundamenta en un evento hidrometeorológico atípico ocurrido entre el 1 y el 6 de febrero de 2026, cuyas características fueron catalogadas como extraordinarias por las autoridades técnicas.
Según el Ideam y la DIMAR, el fenómeno estuvo relacionado con el desplazamiento anómalo de un frente frío hacia el Caribe colombiano, un comportamiento poco frecuente dentro de los registros climáticos históricos del país.
Este evento provocó un incremento inusual en la velocidad de los vientos, así como oleajes superiores a los niveles normales, generando condiciones de mar de leva, lluvias intensas y múltiples emergencias simultáneas.
En varias zonas, los niveles de precipitación alcanzaron entre el 130 % y más del 180 % del promedio mensual histórico, lo que equivale a registrar en pocos días la lluvia estimada para todo un mes, una situación considerada excepcional desde el punto de vista técnico.
¿Cuál es el balance de la emergencia en las regiones afectadas?
De acuerdo con el consolidado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el impacto del fenómeno ha sido significativo tanto en términos sociales como de infraestructura.
El reporte oficial da cuenta de:
65 emergencias registradas en distintos territorios.
61 municipios afectados.
Más de 69.000 familias damnificadas.
Más de 252.000 personas afectadas.
10 personas fallecidas como consecuencia directa de los eventos climáticos.
Las afectaciones incluyen inundaciones, crecientes súbitas, deslizamientos de tierra, daños en viviendas, carreteras, puentes, acueductos, centros educativos y centros de salud, además de pérdidas considerables en el sector productivo.
Las autoridades advirtieron que el número de alertas hidrológicas emitidas en febrero de 2026 superó los registros acumulados durante los últimos seis años, lo que evidencia la gravedad y la naturaleza extraordinaria del fenómeno.