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Amparo y Pedro, una pareja unida por el Sanjuanero y la paz en Algeciras

El destino los unió en esta zona del Huila después de duros golpes de la vida, y, ahora, consuman su amor al son del Sanjuanero.
Germán Hernández

Amparo y Pedro encontraron en Algeciras -paradójicamente uno de los municipios del Huila más afectados por el conflicto- la felicidad que durante muchos años les fue esquiva.

“Yo me vine al Huila a morir. Me dijeron que tenía una enfermedad complicada y que lo mejor era buscar un sitio de clima caliente, entonces llegué a Algeciras, el pueblo donde vivía mi hija… Acá no sólo me recuperé y desaparecieron todos mis males, también encontré, sin buscarlo, al que hoy es mi compañero de vida”, narra Amparo mientras intenta acompañar con la esterilla las notas del tambor que con mucha habilidad interpreta Pedro.

Para él las cosas no fueron diferentes. Padeció desde muy pequeño el maltrato de su padre, tuvo que trabajar desde los ocho años y hasta recibió una dura golpiza que le dejó secuelas que aún le impiden hablar con fluidez. Un día enviudó, y como Amparo, decidió viajar solo y sin nada a Algeciras, en busca de una vejez más tranquila.

Se encontraron haciendo lo que siempre les ha gustado. Ambos ingresaron al Programa de Adulto Mayor de la Alcaldía de Algeciras y allí, entre otras actividades, empezaron a bailar, convirtiéndose en la pareja más popular del municipio, los abuelos que mejor interpretan el sanjuanero tradicional.

“Empezamos a bailar y poco a poco nos fuimos conociendo y luego enamorando, ahora estamos juntos y somos felices… ella es una mujer muy buena, no es grosera y cuando tengamos sencillo nos vamos a casar, eso será pronto”, dice Pedro con la felicidad enmarcada en su rostro.

Amparo y Pedro hoy viven en la Ciudadela 20 de Julio, una zona periférica de Algeciras donde además tienen una huerta para el cultivo de aromáticas, yuca, plátano, fríjol y maíz, productos que en parte consumen y que venden en todo el pueblo.

Pedro inicia su jornada de trabajo a las 6 de la mañana, desyerbando y cuidando la huerta, siempre con el radio en su bolsillo y escuchando la Emisora de Paz de Radio Nacional, la que dice es su otra compañía.

“Yo escucho todas las mañanas las noticias y los programas de música que cuentan las historias de los que cantan, toda su vida; también escucho el programa del campo que enseña muchas cosas”, dice Pedro con el radio rojo en sus manos, demostrando con orgullo que siempre está en los 92.6 del FM.

“Algeciras fue difícil pero hoy está muy tranquilo, acá podemos trabajar la tierra, bailar y ahora estamos aprendiendo a tocar instrumentos”, narra Amparo, quien día y noche acompaña a Pedro, su compañero de baile y sueños, el que como ella dice, le devolvió la vida.

Historias emotivas, cargadas de enseñanzas y mucho optimismo, con protagonistas como Pedro Parra y Amparo Bahamón, son las que abundan en Algeciras, la tierra que fue epicentro de la guerra en el Huila, pero que hoy, cinco años después de la firma del acuerdo de paz, nuevamente es despensa agrícola y ganadera en la región.

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