Martes, 20 Agosto , 2013
Festival de la cumbia no olvidada
El Banco, tierra de gaitas y tamboras, tierra de cantaoras y cumbiamberos, tierra de ríos y ciénagas, tierra caliente, tierra de cumbia.
Entre el río César y el torrente que le da vida a su departamento, el río Magdalena, se encuentra ubicada esta población con cerca de 60 mil habitantes. 60 mil almas moviendo sus caderas al compás de la tambora. Este municipio que vio nacer a José Benito Barros, sabe porqué está ubicada en tan importante lugar en el nombre del patrimonio cultural de Colombia. Es por eso que se celebra cada año el Festival Nacional de la Cumbia que cuenta ya con su versión número 29.
La cumbia y el Banco son una sola, por sus calles se respira el olor de sus instrumentos, olor a flauta de caña de millo, a llamadores y a tamboras. Se escucha el viejo canto de “La piragua interpretado por los más pequeños banqueños, que crecen con el ritmo en las venas. Éste festival demuestra que las tradiciones folclóricas se mantienen con vida y que al contrario de lo que muchos podemos pensar, las generaciones más jóvenes sienten gusto por su historiay eso sólo tiene una explicación: la cultura.
Aunque el festival no cuenta con el apoyo que debería, siendo la cumbia el ritmo autóctono de nuestro país, si cuenta con las grandes voces que lo nutren, y que mantienen viva la tradición y a pesar de que no existe una escuela de cumbia en la región, según el maestro Armando Pisciotti “hay un interés en las familias particular para que los hijos sean cantantes y compositores quien compone además porros y vallenatos hijos de la cumbia.
Y así como nació este ritmo, como acto de protesta de los indígenas contra de la presión de los conquistadores, los banqueños piden que Colombia voltee sus ojos sobre la cuna de la cumbia.