Pasar al contenido principal
CERRAR

En Norte de Santander el café tiene aroma de mujer

Teresa Ascanio se abrió paso y se ganó su lugar en el gremio de los caficultores que, en ocasiones, es pensado solo para hombres.
Tradiciones
Fotos: Cooperativa de Caficultores del Catatumbo
Anthony Pacheco
Artículos Player

En el imaginario colectivo ronda la idea que las labores del campo son exclusivas para hombres, sin embargo, en la vereda Quebradillas del municipio de San Calixto zona del Catatumbo, comenzó la historia de una mujer que se abrió camino entre los caficultores para convertirse con los años en la imagen y representante de ese gremio por más de 40 años. 

Se trata de Teresa Ascanio Gutiérrez quien describe sus comienzos con el grano insignia de Colombia. 

“Mis primeros años los viví en una finca cafetera que era de mi padre. Allá, le ayudaba a mi papá a sacar el café al sol, a escogerlos, a veces separábamos los frutos rojos de los verdes. Ahí empecé con el tema del café, pero jamás pensé que fuera a estar tan relacionada con el café”. 

En medio de esta vida de campo y caficultura, fue forjando su carácter y empezó a establecer nuevas metas para su vida. Centrada en la formación, se movía entre Bogotá y Bucaramanga para adelantar diplomados en economía solidaria y finanzas, y al tiempo realizaba cursos sobre calidades de café. 

Para ese tiempo también se estaba gestando la idea de crear una cooperativa de caficultores mediante la cual los trabajadores de la región pudieran vender el café a buen precio. 

“Mi papá y mi mamá siempre estuvieron muy relacionados con el tema del café, cuando empezó a hacerse la creación de la cooperativa necesitaban una secretaria para trabajar en el municipio de Convención, mis papás conocían al señor Hernán Prada, (quien lideraba el proceso) y le hablaron de mí, el me entrevistó en Bucaramanga y el 9 de diciembre de 1980 inicié labores”, recuerda Teresa.

Teresa Ascanio Gutiérrez

Comienzan los nuevos retos

Alternaba su trabajo de secretaria con el de tesorera, estaba al tanto de la producción de café de los municipios de Convención, San Calixto, el Carmen y Hacarí, donde se crearon las primeras agencias de compras de la cooperativa, no obstante, vendrían otras tareas más importantes. Combinar el aprendizaje sobre calidad y comercialización de café y ser la única mujer de la organización nunca fue un impedimento para escalar. 

“Me sentía muy bendecida porque fui la primera mujer que empezó a trabajar con la cooperativa, pero con el tiempo se fueron vinculando otras mujeres y ahí fue manejándose el tema de la mujer”, enfatizó Teresa. 

Su sentido de responsabilidad y del deber hacían de Teresa una fuente fundamental para el funcionamiento de la cooperativa y es por estas cualidades que los socios decidieron encomendarle lo que considera la mayor recompensa a todo su esfuerzo.

“Luego de siete años de funcionamiento me nombran gerente de la cooperativa, recuerdo que -para ese entonces- había una mujer gerente en la oficina de Santa Rosa de Cabal (Antioquia), el resto eran puros hombres, ahí pude hacer sentir el papel de la mujer y de su liderazgo y el entendimiento con ellos, fue una experiencia muy bonita porque lo veían a uno como un ejemplo y una fortaleza que había de las mujeres desempeñando cargos, entonces siento que fue un aporte valioso para reconocer el trabajo de las mujeres dentro de la caficultura”, resaltó Ascanio. 

Durante 33 años ocupó el cargo de gerente de la Cooperativa de Caficultores del Catatumbo, la única de Norte de Santander que trabaja de la mano con los caficultores de región. Esto no le impidió ser esposa, madre y abuela, dice que siempre contó con el respaldo de su familia en los momentos más difíciles. Su tiempo como gerente llego a su fin y como ella misma manifiesta, “es hora de gozar y descansar con mi familia”. No obstante, el trabajo realizado por esta mujer se convirtió en un espejo para muchas otras que tuvieron la oportunidad de trabajar con ella, la gerencia aún sigue en cabeza de una mujer –Marilu Pedroza- y esto la llena de mucho orgullo.

“Cuando decidí desvincularme de la cooperativa siempre quise darle la oportunidad de ascender hasta ese cargo de gerente a otra mujer, y así se dio. por eso hoy le doy gracias a Dios por la oportunidad de trabajar con este gremio y poderme realizar como persona y mujer, sé que mi experiencia y mi ejemplo ha servido para muchas otras mujeres”. 

00:00:00
Al aire
100%
X