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Paseos de olla: una tradición, que debemos cuidar

Gracias a sus abundantes aguas lóticas, cualquier rincón del llano se convierte en un lugar de paseo.
Foto: Radio Nacional de Colombia
Álvaro Martínez Avendaño

La paz que se respira en los territorios, realmente se da en el agua, muy pocos llaneros, o quien llegue a estas tierras, ha dejado de ir a un río, caño, en esta temporada de vacaciones de fin de año o hasta que inicie el invierno. Aprovechando las vacaciones, se da particularmente, el típico “paseo de olla”.

Pues como reza el dicho, que se inmortalizó en el poema ‘El anima de Santa Helena’, de Juan Harvey Caicedo, “Es una ley del llanero darle la mano al que llega. El que está adentro se atiende, el que está afuera, se apea, y con gran algarabía se le abre la talanquera como si fuera un hermano que de otras tierras viniera.” Y así es.

El uno, alista los chamizos, el otro alista el agua, que por lo general es del mismo río, o algunos la traen de su casa, otros, pelan las yucas, los plátanos y las gallinas, que eso sí, son escogidas del gallinero o compradas en cualquier esquina.

Paseos de olla: recomendaciones para cuidar la naturaleza

Al río, hay que madrugarle en la mayoría de las veces para estas fechas, hay que estar sobre las cinco de la mañana para escoger el lugar, el mejor pozo o charcón, pero eso sí, llega los vecinos, conocidos, se comparte una bebida fría, que, si hay buñuelos, natilla, risas, chistes, abrazos de feliz navidad y próspero año, por doquier. 

Por eso en esta región, nadie se siente solo, ¡porque no está solo!

Pero los “paseos de olla” pueden estar entrando en algunas de las acciones no deseadas, no por lo que es, sino, por las actitudes de algunas personas, que no cuidan los entornos, dejan basuras, al igual que las hogueras encendidas, lo que ha producido incendios forestales, como nos lo recuerda el comandante de Bomberos, Ángel Correa.

“Ya se ha visto que en algunas ciudades de diferentes departamentos, se ha prohibido estas prácticas de hacer el famoso paseo de olla, por todas las repercusiones negativas que deja, por parte de quienes, no se sensibilizan del mal que hacen con estas actitudes, anteriores, también de arrojar botellas de vidrio e los ríos, la innumerable cantidad de desechos que queda en las orillas de estos afluentes, en si por la falta de conciencia”.

Por ello las entidades o corporaciones medioambientales, como Cormacarena, hace un llamado urgente a tomar en serio la diversión, también los líderes que buscan la protección del medio ambiente, flora y fauna y ojalá fuese todos y todas, tomáramos conciencia, de que, el compartir el ·paseo de olla· es una bonita tradición, pero depende de nosotros el mantenerlas.

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