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Lucía Pulido, la voz que entrelaza a Colombia y México

Un viaje sonoro que revela la hermandad musical entre Colombia y México a través del bambuco, la guabina y la cumbia, guiado por la voz y la investigación de Lucía Pulido.
Lucía Pulido canciones
Manuel Enríquez 
Luisa Piñeros

Hablar de Lucía Pulido es abrir el corazón para dejar entrar a una de las voces más versátiles, recias y sensibles que tiene Colombia. Radicada en México desde hace aproximadamente 12 años, Lucía regresa a la escena discográfica con un álbum que nos revela importantes pistas sobre el bambuco, la guabina y la cumbia, que aparentemente tienen a sus hermanos pares en el país azteca. Colombia-México. Dos pueblos, una raíz, es una profunda investigación que recientemente vio la luz en forma de álbum y que canción tras canción nos acerca a esa delgada línea que musicalmente comparten ambos países. No fueron solo las rancheras, ni el cine, ni cantinflas; entre ambos pueblos por años se ha tejido una relación estrecha que Lucía y su ensamble nos muestran con delicadeza y rigurosidad. Más que un álbum es una cartografía sonora de la hermandad que ha existido entre Colombia y México.


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En sus propias palabras, aquí está la explicación a eso que muchos no conocían:

El bambuco llega a la Península de Yucatán a comienzos del siglo XX con un dúo que se llamó Pelón y Marín y es la época también en que está llegando el bolero de Cuba. En ese proceso de convivencia musical de sonoridades, aparece un nuevo ritmo que es la Trova Yucateca que suena a pasillo colombiano, a pasillo ecuatoriano. Y también el bambuco en el estado de Guerrero, que es toda la parte de la zona de la costa chica, es lo que llamaron columbias o colombianas. Los bambucos, no sé cómo llegan a esa región y en qué momento, supongo que también obviamente a primera mitad del siglo XX, y la gente se lo apropia y lo toca como lo siente, que es un poco como pasa con la cumbia, que la cumbia viaja, la van simplificando para poderla tocar y ya deja de sonar a cumbia con tambores y se simplifica demasiado. Y entonces ya en México se transforma según la región hasta llegar a lo último de las variaciones que sé que ha habido y es lo de la cumbia rebajada. Entonces en Guerrero, en la costa chica, los bambucos en la época eran las canciones de amor en los tiempos en los que se daban serenatas. Entonces ya no se dan serenatas, ya se perdieron esos bambucos, la gente no le decía bambuco, sino eran colombianas. Así también existen las chilenas, que son las cuecas que llegan por el Pacífico en los barcos y que van hacia el norte, hacia California por la fiebre del oro y la música se va quedando. Los músicos se van quedando los instrumentos y es la música más festiva, las chilenas, las cuecas. Y el bambuco que no sé cómo llega, se transforma en lo que ellos llamaron las colombianas. En el disco hay un tema que se llama Cada viento y eso fue Sebastián Cruz, él compuso un bambuco en el estilo inspirado ya en la sonoridad de las colombianas que él dice que son bambucos cojos. Es eso, las sonoridades que ya se apropian y se van transformando”. ESCUCHA CADA VIENTO - LUCÍA PULIDO


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Pero el viaje no se detiene ahí. Solo una mente y un corazón como el de Lucía Pulido se atreven a indagar donde otras voces no han llegado. Recordemos otros avisados proyectos como “Corazonates”, “Dolor de ausencia”, “El vicio de quererte”, todos con una brújula puesta en la investigación porque hacer música no es solo una cuestión de notas y pentagramas, en esas búsquedas también se construye la historia y en más de 42 años de carrera, Lucía nos ha cantado la inmensa riqueza cultural que tiene Latinoamérica.

Y la historia sigue su relato …

“Con respecto a las guabinas, no hay un ritmo particular, no hay un tema algo en particular mexicano, lo que pasa es que sí la idea de la guabina, que además yo ya también la tengo ahí muy transformada porque ya es una sonoridad muy experimental. Yo lo que hago es mantener el canto a capella y hacer un interludio musical. Pero ya no es el interludio musical como se hace tradicionalmente, sino que es un interludio que cada vez que toquemos va a sonar distinto, va a ser un poco improvisado. Pero lo que sí pasó es que, por ejemplo, llega por la época del cine mexicano, llega la ranchera y el corrido mexicano a Latinoamérica y aquí en Colombia permea bastante las músicas populares. Al día de hoy escuchamos rancheras y corridos, pero una de las transformaciones que hubo es con la música guasca. Con alguno de los ritmos de música guasca uno alcanza a escuchar de la ranchera o alcanzar a escuchar el corrido, más el ritmo como de corrido. En este proyecto yo puse un tema guasca que es 25 limones y puse una ranchera. También están una pirekua muy alegre, que es Esperancita que suena a pura música Guasca, obviamente, pues porque es la música ranchera, el vivo corrido, pero que está mezclado con ritmos de allá. Y bueno, en fin, es ese tipo de hermandad musical y sonora”.

ESCUCHA 25 LIMONES 25 LIMONES - LUCÍA PULIDO

ESCUCHA ESPERANCITA ESPERANCITA - LUCÍA PULIDO

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