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Claudia Morales: la radio como medio de opinión pública e inclusión

Carolina Bustamante

Por: Carolina Bustamante

La formación de opinión pública en la sociedad tiene diversas etapas que bien se explican a través de los medios de comunicación, de la generación y divulgación de información,  pero en esencia, de la  construcción de contenidos que reciben los ciudadanos.

Es así como Claudia Morales, columnista del diario El Espectador, periodista, locutora y presentadora de televisión le contó a Radio Nacional de Colombia, cuál ha sido su mayor aporte a la generación de opiniones en su oyentes, lectores y seguidores con base en su trabajo como periodista, oficio que asegura lleva en su ADN.

Esta llanera de 49 años defiende la labor de la radio a través de la historia y su permanencia en la misma. Así como la independencia y los contenidos pensados para diversas audiencias. 

¿Qué la seduce de la radio?

Sin duda, me seduce la conexión inmediata con la comunidad, con los oyentes pues la frescura que proporciona la radio no la tiene la televisión. En la radio se pueden ampliar más los contenidos, da más posibilidades, es menos acartonada y más auténtica.

Aprendí a ver el mundo y conocer qué pasaba en él,  a través de un radio muy pequeño  que había en la casa de mi abuelos y estoy convencida de que un  radio es más asequible para la mayor parte de la población del país, frente a la televisión e incluso a la prensa escrita,  y por eso  lo que allí se diga llega a mucha gente de zonas apartadas del país.

¿Cuál es la base de la generación de opinión pública en radio?

La inmediatez. Exige preparación, serenidad mental y conciencia. La mayor responsabilidad es tener en cuenta que lo que estoy transmitiendo es para una comunidad diversa: información verificada,  no ser ofensivo o agresivo,  no caer en dejarnos llevar por las emociones y por ningún motivo llegar a la crítica exagerada.

Solo cuando se está en frente del micrófono se comprende lo retador que es poner un filtro entre la cabeza y la boca  para decir lo acertado. Es decir: información, serenidad y capacidad de poder informar sin agredir a quien lo está escuchando. Esos son los principios básicos.

¿Se habla mucho de los límites del periodista, a su juicio cuáles son?

Le voy a contar algo a manera de ejemplo. Trabajando en radio sobre el año 2005, tuve una entrevista en vivo con Fabio Echeverri, un hombre cercano al expresidente Álvaro Uribe y le hice una pregunta con un tono de cuestionamiento que no supe utilizar; él me contestó  en medio de la entrevista que  “no hablaba con las bestias sino con los dueños de las bestias”  y me salí de casillas.

Fui muy agresiva al aire con el entrevistado y hoy entiendo que no tuve la serenidad para manejar la situación y peor siendo parte de una mesa de trabajo. A veces cuesta dejar de lado la ofensa personal y allí olvidé mi rol de control y por eso mi consejo es: La radio apasiona pero nos exige una formación de carácter esencial, tener la capacidad de controlar y matizar ciertas cosas de la personalidad y esa es tarea de todos los días. 

¿Qué le rescata a la radio en Colombia?

La permanencia. Su cercanía con las comunidades y la posibilidad de llegar a las  zonas más apartadas como la emisora de la Policía Nacional, la Radio Nacional de Colombia que entre otras, han logrado tener  y ofrecer contenidos muy diversos es decir, Colombia se ha esforzado por hacer presencia y aunque un poco tardío, ha llegado la conciencia de que es hora de renovar e ir a la par con las tendencias mundiales a nivel de radio como podcast, series y plataformas digitales  donde empezamos a entender que por ahí es el camino de la innovación.

La radio ha sido protagonista a través de la historia en Colombia de los hechos más importantes y entre esos más de seis décadas de conflicto armado. ¿Cuál es su mirada sobre  la guerra narrada a través de la radio, como testiga y como aliada, entre otras, de personas secuestradas?

Me lleva usted a decirle que la mejor reflexión es hacer un mea culpa en los medios de comunicación.

La radio sirvió como medio para comunicarnos con cientos de secuestrados y hoy nos muestra lo que se ha denominado un posconflicto con las extintas Farc.  Sin embargo, creo que los periodistas y todos los medios no quedamos cortos porque  se nos olvidó que este es un país que necesita tener equipos de periodistas en terreno  para poder ver qué pasa con los colombianos realmente.

Hay un problema esencial y es la falta de conciencia sobre la importancia de destinar recursos para equipos en territorio. Los medios de comunicación deberían preocuparse más por experimentos  y proyectos de investigación que ya hay en curso en territorios, sobre todo, en  zonas de conflicto armado.

En Colombia se firmó un acuerdo con las extintas Farc y salvo contadas excepciones, los medios no se han preocupado por tener periodistas en territorios golpeados por el conflicto armado de forma permanente; se cubren hechos aislados, de momento. Poco se ve un seguimiento juicioso, disciplinado y permanente a lo que sucede en el país. Eso  es conciencia para destinar dinero.

¿Qué se ha perdido con el tiempo en la radio informativa?

La tecnología ha sacrificado la gente buena, sumado a los presupuestos de los medios de comunicación y la falta de periodistas que estén en la calle haciendo reportería.

Hoy día los jefes en las redacciones de radio le dicen a los periodistas que se preocupen por obtener contenido para  salir al aire, llamar  desde la oficina y apoyarse  de redes sociales  pero no se refuerza la conciencia de que salir a la calle es esencial.

¿Los contenidos a través de la radio se ha vuelto puristas, respetan la información o son jueces que distorsionan la labor informativa?

Soy antipática ante generalizar.  Creo en las responsabilidades particulares. Sabemos quiénes dañan a los colegas y su trabajo, así como los medios que hacen daño, pero también sé que hay periodistas reconocidos que son serios, sin pasiones, con matices.

No creo en la objetividad, es una mentira. Un periodista es un ser pensante, con venas y detrás tiene una historia que le obliga a manejar preferencias y opinar sobre la vida misma, pero sí hay colegas que dejan de lado sus creencias personales y prevalece la información y el respeto por informar bien al otro. De esos, vale la pena aprender.

¿Cuál fue su mayor aporte desde la radio a la sociedad?

Prestar un servicio social. Cuando el ciudadano llama a una emisora para intentar a través suyo buscar ayuda y usted logra ayudar, ahí está el mejor legado.

La ayuda no debe centrarse solamente en temas de coyuntura, el servicio social es salirse de la noticia y pensar en ayudar. Me siento feliz porque sé que a partir de mi trabajo hice felices a algunas personas y mi recompensa está en la gratitud y felicidad de ese ser.  Una posición privilegiada en un medio de comunicación debe ser para eso, para ayudar.

Claudia Morales participará el próximo viernes 29 de Julio a las 3 pm en el conversatorio: ‘Experiencias comparadas: Colombia narrada en radio’, en el marco de la 12a. Bienal Internacional de Radio que organizan Radio Nacional de Colombia y Radiónica en el Planetario de Bogotá.