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Promo oficial de presentación Tom y Jerry

Gene Deitch: un caricaturista minimalista

Por: Juan Carlos Garay

Tom y Jerry, el gato y el ratón que destruían la casa con sus persecuciones, son personajes entrañables de nuestra niñez. Quizás por eso, cuando hace unos días se anunció la muerte del dibujante Gene Deitch, algunos medios de comunicación corrieron a revisar su hoja de vida y, al encontrar a Tom y Jerry, anunciaron a Deitch como su creador. No es cierto. Deitch empezó a dirigir aquellos cortometrajes en circunstancias muy extrañas: sucedió veinte años después de que esas caricaturas habían hecho su debut, y lo eligieron a él porque cobraba más barato.

Sin embargo, que sea esta una oportunidad para revisar la carrera de un dibujante original: de trazo simple y a veces de un sentido del humor extraño.

Gene Deitch comenzó su carrera dibujando aviones para una serie de cartillas del ejército estadounidense. Fue en 1955 cuando se unió al equipo de caricaturistas de la productora United Pictures of America, cuyo personaje más importante fue Mister Magoo, el anciano ciego que siempre está a punto de meterse en problemas y se salva por giros del destino.

Pero su primer personaje, en realidad, fue el elefante Sidney. Hoy día muy pocas personas lo recordarán: era un elefante de 44 años que se comportaba como un niño. Se hicieron unas pocas películas y rápidamente pasó al olvido.

 

En 1959 Deitch viajó a Praga, en la República Checa, para estudiar la posibilidad de abrir allí su propio estudio de animación. El dibujante sabía que allí los costos eran mucho más bajos, así que podía hacer mayores ganancias si producía los cortometrajes allí y luego los vendía a Hollywood. En principio, Deitch no quería quedarse en Praga más de un mes, pero se enamoró de una checa y terminó quedándose a vivir allá. 

Allí fue cuando lo contactó la productora Metro Goldwyn Mayer: resulta que habían recuperado los derechos para utilizar a los personajes Tom y Jerry, pero no había un presupuesto como los de antes. Deitch negoció con ellos por una quinta parte de lo que costaba producir esos capítulos en Holllywood.

El hecho de ser más económicos también implicaba una simplificación del dibujo. En estos capítulos de Tom y Jerry producidos en la República Checa los personajes se ven más elásticos (resultado de cierto descuido en el dibujo), los escenarios son más simples y la música es electrónica y con mucho eco, muy diferente al jazz de la época de oro de los dibujos animados.

Quizá sea mejor recordar a gene Deitch por otro personaje: en 1960 dibujó a Munro, un niño de cuatro años que por equivocación es reclutado en el ejército. Aquel cortometraje lo hizo merecedor a su único premio Oscar.

 

Deitch será recordado como un dibujante de segunda categoría con algunos aciertos. Pudo llevar mucho de lo aprendido en Estados Unidos a los países de la cortina de hierro, pero estando allí también cultivó mucho del arte minimalista, los diálogos escuetos y los escenarios abstractos que conforman otra estética, otra manera de concebir los dibujos animados.