Más de 70 veredas en Caquetá fueron declaradas libres de sospecha de minas
Las labores de desminado humanitario del Ejército Nacional permitieron que decenas de familias en Caquetá retomaran sus actividades con seguridad, tras la liberación del territorio afectado por minas antipersona.
Durante nueve años, soldados de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario adelantaron labores en zonas rurales de La Montañita y Florencia, en Caquetá y lograron liberar 77 veredas de la amenaza de minas antipersona.
En La Montañita, los equipos identificaron 49 áreas peligrosas y despejaron más de 450 mil metros cuadrados, donde además destruyeron 22 artefactos explosivos.
Estas acciones permitieron beneficiar a más de 5 mil habitantes, quienes recuperaron espacios para la movilidad y la producción.
En Florencia, se intervinieron ocho áreas peligrosas y se despejaron más de 49 mil metros cuadrados, logrando destruir 12 artefactos explosivos, lo que impactó positivamente a cerca de 3 mil personas.
Adicionalmente, se desarrollaron jornadas de educación sobre el riesgo de minas antipersona, en las que participaron más de 4.900 personas, en su mayoría menores de edad.
Seguridad y bienestar para las comunidades
El comandante del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 5, coronel Edinson Santos, afirmó que estas labores permitieron devolver la tranquilidad a las comunidades tras años de riesgo.
Según explicó el comandante, cada artefacto destruido y cada metro despejado representan vidas protegidas y nuevas oportunidades para que las comunidades puedan transitar, trabajar y proyectar su futuro sin temor.
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El oficial también aseguró que estas acciones hacen parte del compromiso institucional con la seguridad y el bienestar de las poblaciones afectadas por artefactos explosivos.
Reconocimiento de la comunidad
Habitantes de la región resaltaron el impacto del desminado en sus vidas. José Numael Sánchez Guzmán, sobreviviente de una mina antipersona, declaró que estas labores generan tranquilidad en los territorios.
Por su parte, líderes como Gregorio Rodríguez Díaz, de la Asociación Agrosolidaria La Montañita, destacaron que el despeje de las zonas permitió recuperar la confianza para volver a cultivar y transitar por los campos.
Compromiso social con la región
Además de las labores de desminado, los soldados implementaron iniciativas sociales como la construcción de 17 estufas ecoeficientes, para beneficiar a familias rurales.
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Habitantes como Claudia Marín resaltaron la recuperación de la seguridad, y el acompañamiento social brindado por el Ejército en estas comunidades.