Transición energética avanza en Colombia: renovables alcanzan el 15,6 % de la matriz eléctrica
El Gobierno del presidente Gustavo Petro consolidó avances históricos en la transición energética del país con la implementación de la estrategia 6GW+, una hoja de ruta que ha permitido acelerar el desarrollo de energías limpias y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Según el balance presentado por el Ministerio de Minas y Energía, Colombia cuenta actualmente con 3.677,57 megavatios (MW) de proyectos de Fuentes No Convencionales de Energía (FNCE) en operación y en fase de pruebas, equivalentes al 15,64 % de la matriz de generación eléctrica nacional.
¿Qué representa la estrategia 6GW+ en el modelo energético del país?
La estrategia 6GW+ se ha convertido en uno de los principales instrumentos de política pública para transformar de manera estructural el sector energético colombiano. Su objetivo central es garantizar seguridad y soberanía energética, al tiempo que se promueve una transición con criterios de equidad territorial y justicia social.
En agosto de 2022, al inicio del actual Gobierno, el país apenas contaba con 200 MW de capacidad instalada en energías limpias. Hoy, esa cifra se ha multiplicado de forma exponencial, marcando un punto de quiebre en la planificación energética nacional.
El informe oficial destaca un crecimiento del 18,8 % en la capacidad en operación y un aumento superior al 970 % en la capacidad en pruebas, cifras que evidencian una expansión sin precedentes del portafolio de energía solar y eólica.
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Este avance ha sido particularmente significativo en proyectos solares, que hoy lideran la incorporación de energías limpias al sistema eléctrico, junto con iniciativas de autogeneración distribuidas en distintos territorios.
¿Qué decisiones políticas y regulatorias permitieron este avance?
Desde el Ministerio de Minas y Energía se subrayó que el crecimiento del sector responde a una serie de decisiones políticas estratégicas, orientadas a remover barreras históricas que limitaban el desarrollo de las FNCE.
Entre los principales hitos se encuentran la asignación especial de puntos de conexión, la priorización de energías limpias frente a otras fuentes en escenarios de coexistencia, la racionalización de licencias ambientales y el fortalecimiento de las subastas de largo plazo.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, afirmó que la transición energética dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad medible, con impactos directos sobre la matriz eléctrica y el acceso a la energía.
“Estamos transformando un sistema concentrado y dependiente de unos pocos actores. Hoy democratizamos la generación y llevamos energías limpias a regiones históricamente excluidas”, señaló el ministro.
El pronunciamiento refuerza la narrativa del Gobierno Petro de priorizar el interés general y limitar prácticas especulativas en el sector energético.
¿Hacia dónde avanza la transición energética en Colombia?
Desde el Comité 6GW+, el Ministerio reiteró que la transición energética se consolida como una política de Estado, articulada con los compromisos de acción climática y desarrollo sostenible.
El enfoque del Gobierno apunta a una Colombia más equitativa, soberana y ambientalmente responsable, donde la energía se convierta en un eje de desarrollo territorial y no en un factor de exclusión.