Everardo Álvarez y su esposa Doris han plantado más 204 árboles maderables y 1.610 palos de cacao que no solamente les sirven para su sustento, sino también para conservar el medioambiente.
Un grupo de mujeres de los resguardos indígenas perciben ingresos por la siembra de árboles de especies nativas y así contribuyen con la preservación del territorio.
Esta estrategia se implementó para controlar la deforestación mediante operativos de captura y judicialización contra presuntos responsables de tumbar bosques.