En algunos pueblos indígenas, la tulpa se compone por tres piedras que se unen para generar fuego. Alrededor de este elemento, las comunidades en los Andes se congregan basados en el respeto, la igualdad y en pro del buen vivir.
El pueblo Kankuamo rechazó la quema de Kankurwas, espacios sagrados para esta comunidad, en zona rural de Valledupar y piden ayuda para investigar este caso.
A través de esta iniciativa se pretende recuperar áreas que han sufrido impactos ambientales, contribuyendo a la restauración de la fauna y flora autóctona del territorio.
Los tatuyos entienden la pasiva convivencia con los seres invisibles, con los espíritus (elementos, plantas y animales) como la fuente del equilibrio cósmico.