Asomefama lidera un proyecto de economía circular que rescata la tradición culinaria del Pacífico, genera empleo para víctimas del conflicto y cuida el medio ambiente.
En zonas rurales de Tumaco, familias apuestan por el cacao como alternativa económica y camino hacia la paz, dejando atrás economías ilegales y reconstruyendo su territorio.
Durante más de dos décadas, esta escuela no solo formó futbolistas, también se convirtió en un refugio social para niños y jóvenes que corren el riesgo de quedarse sin apoyo psicológico, clases de inglés y acompañamiento comunitario.
A través de la danza urbana y tradicional, la Fundación Pacific Urban construye un nuevo imaginario de Tumaco: una ciudad de amor, paz y talento que apuesta por el futuro de su juventud.
A través de la formación deportiva, niños y jóvenes de la región encuentran en la cancha un espacio seguro para el diálogo y la convivencia lejos de la violencia."