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“Después del fallo de la CIJ, Nicaragua tendría que ir a la corte celestial”: embajador Londoño Paredes

El Estado colombiano logró un resultado favorable en el diferendo limítrofe y marítimo planteado por Nicaragua. ¿Cómo queda la soberanía del maritorio de San Andrés, Providencia y Santa Catalina?
¿Cómo queda la soberanía del maritorio de San Andrés, Providencia y Santa Catalina?
Foto: Colprensa
Carlos Sanabria

Este 13 de julio, antes de las 9 de la mañana, concluyeron 22 años de controversia jurídica y diplomática entre Colombia y Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. 

Las últimas tres pretensiones del Gobierno nicaragüense tenían escasos precedentes en la tradición del derecho internacional y basado en ese criterio, la CIJ rechazó las demandas del país centroamericano con los votos de las dos terceras partes de los magistrados que conocieron el reclamo.

La expresión de la jueza Joan Donoghue, presidenta de la CIJ, fue clara al presentar la decisión. “El requerimiento de Nicaragua no vale porque, aunque el estado pueda demostrar científica y geográficamente que tiene derecho sobre la plataforma de otro Estado, su delimitación no puede entrar a las 200 millas (unos 320 kilómetros) de otro territorio”.


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Donoghue recalcó que “la solicitud de Nicaragua” no se puede sostener y aunque la magistrada mencionó casos de diferendos similares entre India y Bangladesh, o el que sostuvieron Somalia y Kenia, tales jurisprudencias no son aplicables a este caso.

Tampoco habrá segunda instancia. “El máximo tribunal del mundo se ha pronunciado y lo que sigue más allá de la Corte Internacional de Justicia, es la corte celestial que no creo que vaya a intervenir”, dijo el excanciller Julio Londoño Paredes a la Radio Nacional de Colombia.

El diplomático, quien hizo parte del equipo de defensa de Colombia ante La Haya, asegura que la CIJ no se fue por la línea del medio con la decisión de este jueves, una interpretación que fue parte de análisis previos la lectura del fallo, según la cual, como el fallo de 2012 le dio territorio marítimo a Nicaragua, la decisión de hoy tendría que favorecer al Estado colombiano.

“No creo. La Corte actuó en pleno derecho, como actuó en 2012, solo que en ese momento no acogió la posición de Colombia. La estrategia de Nicaragua fue pedirle a la Corte que le diera un límite marítimo extendido y eso fue rechazado”, agregó el embajador Londoño Paredes.

Un reclamo poco usual 

Otra de las consideraciones de la Corte Internacional de Justicia fue que pocos estados han presentado una reclamación como la que buscaba Nicaragua y de allí que había escasos referentes en el derecho internacional consuetudinario, es decir, decisiones anteriores que pueden servir como base para los juicios en curso.

Para ello la Convención del Mar, que Colombia no ha ratificado, era la norma que podía dirimir el caso y allí se encontraba otro de los puntos controversiales entre los estados en litigio. 

“Ambos países habían acordado que el artículo 76 de la Convención, que es el que define la plataforma continental, es costumbre internacional, pero Nicaragua defendía que los demás artículos sobre la plataforma continental extendida también son costumbre y Colombia argumentó que no existía evidencia de ese aspecto”, explicó el profesor Carlos Arévalo, decano de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de la Sabana.

Y otro elemento que no apareció en la decisión de la CIJ, que sí fue parte de fallos anteriores, es el llamado a las partes en contienda a resolver sus diferencias a través de un tratado internacional, que sea ratificado por los Congresos de ambos países.

Ese llamado sí tuvo lugar en la decisión del 21 de abril de 2022, cuando el fallo favoreció a Nicaragua en su reclamo a Colombia por violar derechos soberanos y jurídicos del estado centroamericano en sus actividades militares, científicas y de pesca.

“Había conductas resilientes, situaciones de pesca de los raizales que serían mejor gobernadas por un acuerdo entre los estados. Aquí, como no se modifica ninguna situación jurídica y las pretensiones de Nicaragua fueron negadas, no se necesita que los Estados construyan un régimen de implementación”, agregó Walter Arévalo, profesor de Asuntos Internacionales de la Universidad del Rosario.

El acuerdo con Nicaragua aún parece lejano, aunque el presidente Gustavo Petro restableció las relaciones diplomáticas con el gobierno de Daniel Ortega y nombró al embajador León Freddy Muñoz. Desde este jueves 13 de julio, las turbulentas relaciones diplomáticas entre Colombia y Nicaragua siguen sin navegar en aguas tranquilas y transparentes así como el mar de los siete colores.

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