Presidente Petro advierte que hundir la reforma pensional profundizaría la desigualdad
El presidente Gustavo Petro afirmó que un eventual hundimiento de la reforma pensional y de la propuesta de salario vital representaría “la destrucción definitiva” del programa de gobierno respaldado en las urnas por la ciudadanía, y advirtió que esta decisión profundizaría la exclusión social y la desigualdad en Colombia.
En un extenso pronunciamiento, el mandatario sostuvo que el bloqueo a estas iniciativas responde a lo que calificó como una “fuerza jurídica oscura” que, a su juicio, utiliza el formalismo legal para impedir transformaciones sociales orientadas a garantizar derechos fundamentales. Según Petro, esta lógica prioriza “el hilado de palabras vacías” sobre los objetivos humanos y sociales de las reformas, desconociendo la desigualdad estructural y la falta de derechos garantizados para amplios sectores de la población.
El jefe de Estado relacionó la exclusión histórica con los ciclos de violencia que ha vivido el país, asegurando que negar derechos ha sido una de las principales causas del conflicto armado y del derramamiento de sangre. En ese contexto, afirmó que no puede permanecer pasivo frente a lo que considera un “no definitivo” a la democracia social y al derecho efectivo.
También llamó a responder a esta situación por vías pacíficas, pero con determinación, e hizo referencia a la activación del poder constituyente ciudadano mediante el voto y la recolección de firmas, como mecanismos para impulsar cambios que permitan superar lo que describió como “vientos retardatarios” en el Estado.
El presidente destacó la conformación de una amplia alianza social integrada por trabajadores, campesinos, miembros de la Fuerza Pública, estudiantes y otros sectores, a quienes describió como “el alma de la Colombia entera”, unidos, según dijo, bajo la bandera nacional y una causa común por la vida, la libertad y el progreso.
Finalmente, advirtió sobre lo que calificó como una apropiación del Estado por intereses particulares y llamó a proteger a los liderazgos del cambio, respaldando de manera pacífica y organizada la movilización ciudadana. Anunció que, de persistir la exclusión de las mayorías, el pueblo se expresará en las calles en todo el país, y aseguró que acompañará este proceso “hasta el último día” de su mandato.
La reforma pensional está actualmente suspendida por la Corte Constitucional, que ordenó devolverla al Congreso para corregir errores de trámite y suspendió su entrada en vigencia prevista para el 1 de julio de 2025, por lo que aún no ha decidido de fondo si la declara constitucional o no, y mientras esa decisión no se toma el régimen actual de pensiones sigue vigente bajo la Ley 100 de 1993.