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Un viaje al cementerio de trenes de Puerto Berrío, Antioquia

Viajamos entre rieles y locomotoras para recordar el esplendor de los antiguos ferrocarriles que conectaron a nuestro país con el río Magdalena por más de un siglo.
Historia Colombiana
Foto: Eveling Rico / Radio Nacional de Colombia
Eveling Rico Albañil

En el barrio Grecia del municipio de Puerto Berrío (Antioquia), encontramos los rastros de los antiguos Ferrocarriles de Antioquia en un cementerio de trenes, el cual alberga vagones y locomotoras que en su momento cubrían una de las vías férreas más importantes de Colombia, pues estaba relacionada con el transporte entre el río Magdalena y el interior del país.

Leonardo López, representante de la empresa que brinda seguridad al corredor férreo del consorcio San Felipe, explicó que este punto de Puerto Berrío es de gran importancia, porque allí confluyeron los principales tramos que conectaban al país con el muelle multimodal (donde se articulan diferentes medios de transporte) del municipio.

“Conectaba el corredor central que viene desde Bogotá, los corredores de Antioquia, del Pacífico, la costa (Caribe) y Santander”, indicó.

Un poco de historia

“El río y los ferrocarriles se constituyeron en una amplia red de comunicación que articuló a las regiones exportadoras con el mundo y entre ellas. Para comienzos del siglo XX, los ferrocarriles de Bolívar, Antioquia, Santa Marta, Puerto Wilches, Cartagena, Girardot-Bogotá, Honda-La Dorada, entre otros, llegaban al río Magdalena y permitían un tránsito de mercancía entre Colombia y el mundo”, explicó al respecto Juan Santiago Correa en su texto para el Banco de la República ‘El río Magdalena y sus ferrocarriles’.

Rubén Antonio Mejía, historiador de Puerto Berrío, nos contó que para el 20 de julio de 1875, llegaron desde Barranquilla a Puerto Berrío los dos primeros barcos con rieles, y la primera locomotora importada desde Inglaterra, a esta la llamaron ‘Medellín’.

Para ese mismo año inició la construcción de un nuevo trazado férreo, y en ocho años se logró llegar a la segunda estación llamada Malena (vereda de Antioquia), más o menos a 13 kilómetros y medio de la orilla del río, según explicó el historiador.

Gracias a los barcos 'Colombia', 'Murillo' y '20 de julio' que llegaron por el río Magdalena, se pudieron transportar los materiales para los vagones, eso dio inicio al intercambio entre la navegación y el ferrocarril. Según Mejía, los primeros cargamentos que entraron a la región fueron con sal, y empezaron a salir los bultos de café.

Locomotora en el parque central de Puerto Berrío
Locomotora en el parque central de Puerto Berrío / Foto: Eveling Rico

El esplendor de los ferrocarriles

El texto de Juan Santiago Correa explica que a finales de 1920 "se pudo emprender la construcción del túnel de la Quiebra, de tal manera que se tuvo una ruta continua entre Medellín y Puerto Berrío con una extensión total de 193 kilómetros. El ferrocarril se convirtió en una ruta fundamental en el desarrollo antioqueño y en un referente cultural obligado”.

Según el historiador Mejía, para esa época Antioquia compró locomotoras de mayor capacidad, porque el movimiento del café iba en aumento. Los barcos preferían ese cargamento que llegaba por los ferrocarriles, porque el café requería sumo cuidado y en Puerto Berrío había bodegas especiales para recibir este tipo de producto.

Ya en 1940 el transporte de carga por el río y el ferrocarril generó la ampliación del muelle, según indicó Rubén, pues pasó de tener 100 metros a tener una extensión de 100 metros más. En 1950 se creó la Asociación Nacional de Navieros.

Foto del archivo particular de Rubén Mejía.

Ferrocarriles en desuso

En palabras de Rubén Mejía, el problema comenzó cuando despidieron a los antiguos trabajadores para contratar jóvenes sin experiencia y “sin amor a los ferrocarriles”, además que el cambio de locomotoras de vapor a eléctricas no fue favorable por las condiciones de la geografía colombiana.

“Trajeron una cantidad de locomotoras eléctricas desde EE.UU. y había gente que no sabía manejarlas. No tenían un estudio para saber qué empuje tenían en las pendientes que hay de Puerto Berrío a Medellín. Muchas veces les tocaba enviar dos locomotoras (…) Las compraban en el exterior y se ganaban la comisión en dólares, teniendo locomotoras a vapor que podían trabajar 50 o 100 años más con mantenimiento”, explicó el experto.

Mejía explica que el declive ya era evidente para 1990, y las maquinarias fueron poco a poco almacenadas y desvalijadas. Según sus registros, el 10 de enero de 1999 fue el último viaje del tren mixto desde la Estación Caribe hasta Puerto Berrío, pero que como tal, el 17 de julio de 1992 fue el fin de los ferrocarriles en Colombia.

Foto: Eveling Rico

Una segunda vida para el ferrocarril

Desde hace un par de años, una cooperativa de transportes adaptó sus vehículos para que en vez de llantas tuvieran la posibilidad de movilizarse por los rieles, de esa manera se creó el Ferrebus que conecta a Puerto Berrío con Barrancabermeja (Santander), en un trayecto que dura tres horas y que es utilizado por habitantes de la región.

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