Totó La Momposina y el folclor del Caribe
Sonia María Bazanta Vides, mejor conocida como Totó la Momposina, dedicó toda su vida a la representación de la música de la costa Caribe colombiana. Nacida en una familia de músicos que abarcó cinco generaciones, Totó aprendió a cantar y bailar desde niña. Su padre fue tamborero, su madre cantadora y bailarina, y su bisabuelo, Sixto Vides Choperena, creador de la Danza de los Goleros y de otras obras de ópera y opereta. Su hogar estuvo profundamente ligado a las tradiciones musicales de la Costa Caribe.
Debido a la violencia bipartidista, su familia se trasladó a Bogotá en la década de los 50. Años después, cuando tenía apenas 10 años, junto a su madre, Libia Bazanta de Vides, fueron pioneras de la naciente televisión nacional en el programa Acuarelas Costeñas, llevando la cultura del Caribe colombiano a los hogares del país.
Esta experiencia fue la primera gran escuela de Totó y posteriormente la llevó a radicarse en París durante cinco años. Allí estudió Historia de la Música y realizó investigaciones sobre la música y las danzas tradicionales caribeñas, trabajo que le otorgó reconocimiento tanto nacional como internacional.
Uno de los momentos más emblemáticos de su carrera artística fue su presentación en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura de 1982, recibido por Gabriel García Márquez en la ciudad de Estocolmo. Para Totó, esta experiencia fue un sueño hecho realidad, pues aseguró haberlo soñado antes y describió ese momento como si estuviera levitando.
Esta pieza correspondió a un fragmento de una entrevista con Bernardo Hoyos, donde Totó habló sobre la importancia de continuar el legado familiar y la necesidad de investigar y promover las manifestaciones folclóricas de nuestro país, para que las nuevas generaciones conocieran nuestras raíces culturales y valoraran nuestro folclor colombiano.