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Diez frases o expresiones que no ayudan a una persona en duelo

Las personas alrededor del doliente suelen utilizar frases “hechas” para tratar de dar consuelo, sin embargo, algunas pueden hacer más daño que bien. Más importante que las palabras son la empatía, el silencio y la escucha.
 Diez frases o expresiones que no ayudan a una persona en duelo
Pexels.
Yaneth Jimenez Mayorga

En la cultura occidental, y particularmente en Latinoamérica, hablar de la muerte sigue siendo un tabú, incluso en ocasiones se tienden a reprimir procesos como el luto y el duelo, lo que dificulta el cómo abordamos estas situaciones, de ahí que ante el fallecimiento de un ser querido de alguien que conocemos, muchas veces no sepamos cómo reaccionar ni qué decir. 

“Es importante comprender que cada doliente siente y transita su duelo de forma individual y particular, por lo que ninguna palabra, por amable o bien intencionada que sea, puede reparar el dolor que produce la muerte de un ser querido. Las personas solemos utilizar frases “hechas” pensando que así ayudamos, no obstante, suelen ser expresiones que se dicen de forma casi tan automática que pierden su sentido”, señala Beatriz Elena Estrada, psicóloga de duelo. 

Para Estrada, cuando muere alguien que uno quiere, no son las palabras las que curan, sino la cercanía, la escucha. “Si no sabes qué decir, no digas nada. Ayuda más el hacer presencia, el silencio, acompañar desde la empatía, el respeto y la prudencia”. Por eso recomienda evitar diez de las frases más comunes que se suelen decir: 

1. “Si lloras, no lo dejas descansar”: estas palabras son como dardos para el corazón del doliente. Llorar es una emoción natural y necesaria durante el duelo. Cuando le dices a alguien que no llore, casi que le estás obligando a contener el llanto, generando en esa persona sentimientos de culpa y confusión respecto a cómo deben expresar sus emociones sin dañar a su ser querido fallecido.  

2. “Todo pasa algo”: esta frase es como una sentencia, un castigo, pues el doliente puede pensar que su ser querido murió por algo que él hizo mal o por algo que dejó de hacer, provocando sentimientos de culpa o empiece a buscar por qué murió, aumentando los niveles de ansiedad. 


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3. “El tiempo todo lo cura”: esta afirmación menosprecia el dolor y el sufrimiento del doliente, es decirle que solo debe esperar unos días para que eso pase. Además, no es cierto que el tiempo cure, lo que sana es lo que hacemos con el tiempo. Cuando perdemos un ser querido, el tiempo se nos desconfigura, la vida se detiene. La persona ni siquiera tiene proyección del tiempo. Le da pánico pensar cómo va a transcurrir el tiempo sin su persona querida. 

4. “Ahora tienes un ángel en el cielo”: así la persona crea y ame los ángeles, ella- sobre todo al comienzo del duelo- no quiere un angelito en el cielo, quiere a su ser humano en la tierra. No tiene ningún interés en tener a su angelito en el cielo, al contrario, le duele más porque lo ve más lejano, porque no lo ve, no lo puede abrazar, no lo puede cuidar. 
5. “Eres muy joven, puedes tener otro hijo”: es una de las frases más dolorosas. Incluso puede hacer sentir a los padres desleales con la hija o el hijo fallecido. Un hijo no es reemplazable por otro. Este es el tipo de expresiones que no solo acrecientan, sino que invalidan el dolor, dando a entender que los padres son débiles por estar devastados, cuando yo como padre quiero a este hijo, a esta hija, me duele este hijo.  


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6. “Tú eres fuerte” o “tienes que ser fuerte”: esa frase duele mucho. Es como decirle a la persona “no te vayas a derrumbar, tú puedes con todo”. Son mensajes subliminales que le exigen al doliente estar bien cuando la persona en ese momento está en ‘shock’, sobre todo al principio del duelo. La gente tiende a asociar la fortaleza con la ausencia o control de las emociones. Esta afirmación transmite la idea de que expresar las emociones y el dolor es un signo de debilidad, cuando es una emoción natural. 

7. “Ya te vas a volver a enamorar”: es importante entender que la persona en duelo, y duelo reciente, no está pensando en rehacer su vida. Está derrumbada. Una parte de su vida “murió” con la pareja. Nunca se reemplaza un vínculo con otro. Hacer comentarios sobre su futuro afectivo romántico puede hacer que la persona se sienta incomprendida, y sienta presión de seguir adelante con una relación amorosa cuando no hay ilusión de nada, solo vacío y tristeza. 

8. “A ella no le gustaría verte sufrir”: es una frase muy desconsoladora que genera mucha culpa y presión. Hace que la persona sienta que no puede expresar su dolor, al tiempo que casi que la obliga a reprimir sus emociones o a actuar como si estuviera bien, lo que no es sano en un proceso de duelo.  

9. “Deberías ocuparte más”: el duelo de por sí es un proceso emocionalmente desafiante y el alentar a la persona a que esté ocupada solo genera más presión, cuando la persona escasamente puede con su vida. Son, como esos mandatos, esos consejos que la persona no está en condiciones de seguir. Demuestra falta de empatía al no respetar los tiempos y ritmos de la persona para procesar su duelo. Estar ocupado puede ser útil en algunos momentos, pero no todas las ocupaciones son beneficiosas. 


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10. “Ahora está en un lugar mejor”: depende mucho de las creencias religiosas o espirituales y no todos comparten esta idea, pero incluso si fuera así, el doliente aún está lidiando con la pérdida y el dolor de su ausencia. Decirle esto lo que hace es minimizar su dolor. El doliente puede pensar ¿dónde está ese lugar, hay algún lugar mejor que estar juntos? Cuando pierdes a alguien que quieres te sientes en un lugar oscuro, desprotegido, y este tipo de mensajes son poco consoladores. 

Lo que sí se puede hacer, apunta Estrada, es acompañar a la persona y tratar de hacer que se sienta comprendida. Estar atentos a sus necesidades. Tal vez lo que más desea el doliente es ser escuchado, abrazado o estar solo. Y eso está bien. Es fundamental no dar consejos si no los pide, recordar que el duelo es individual y cada persona lo vive diferente.

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